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Mar 2012 20

Compromisos mineros: frutos justos

 

"Soy un decidido opositor de la minería depredadora de la naturaleza y de las personas, que no respeta ríos, bosques ni páramos": senador Félix Valera (Partido Verde).

He manifestado repetidamente, en muchos ámbitos y frente a numerosas personas, que soy un amigo de la minería a la que reconozco su importancia social, económica y tecnológica hasta el punto de que todo el escenario de la modernidad es tributario de esta actividad, de la que personalmente me sirvo; por ejemplo, con el vehículo en que me movilizo, la casa que habito y en general todo el paisaje antrópico en que vivo, la cantidad de máquinas desde la más simple hasta la más compleja sin las que nuestra vida no sería igual. Todo eso gracias a la actividad extractiva de minerales tan importantes que han servido para caracterizar edades e incluso posibilitar la democracia en Atenas.

Pero otra situación, de la que soy un decidido opositor, es la minería depredadora de la naturaleza y de las personas, que no respeta ríos ni bosques protegidos ni páramos, etc., privilegiando exclusivamente un desarrollo o crecimiento económico sin bienestar para nuestra población, por demás confiscatorio del porvenir de las generaciones venideras.

He conocido y padecido como cesarense la llamada "maldición de los recursos" como un costo demasiado alto y además no pagado ni resarcido por las empresas que extraen nuestro carbón, elevando sus muros físicos y simbólicos instrumentalizándolo todo hasta el punto de reducirnos a meros objetos pasivos.

De esa manera vemos como se nos excluye injustamente de la participación en la economía billonaria que genera esta actividad, que pudiera, de dejarnos jugar, activar y desarrollar nuestra golpeada economía y resolver grandes problemas sociales como el desempleo y la pobreza.

Soy un convencido de que la minería no debería estar necesariamente ligada a inadecuadas prácticas sociales y ambientales, como lo muestran ejemplos internacionales ampliamente conocidos por todos. Alrededor de esta reivindicación se ha centrado nuestra lucha, pero pareciera que por fin empiezan a darse los primeros pasos por este camino de respeto por el ambiente y las personas, por ello en febrero asistí en Cartagena al primer Congreso del sector de minería a gran escala (SMGE) dedicado al tema de la "Minería responsable aliada del desarrollo de Colombia".

Allí grandes compañías, frente al Presidente de la República, en un compromiso de autorregulación expresaron su propósito de "trabajar para convertirse en aliadas del desarrollo económico sostenible en el país, a través de una minería competitiva y responsable, cumpliendo estrictamente la ley y bajo estándares internacionales".

En este congreso los grandes mineros manifestaron creer en la responsabilidad ambiental, social y la transparencia económica, para tener la licencia social, adoptar buenas prácticas que le permitan la viabilidad de la actividad. El negocio no es viable si no tiene una estrategia ambiental y socialmente responsable. Prometieron demostrar el compromiso con una minería responsable y de esta manera poder ser aliados del desarrollo, que incluya en su lógica de negocio elementos que van más allá de la rentabilidad financiera, y que están ligados a responsabilidad ambiental y social, desarrollo sostenible, derechos humanos y transparencia desde el ángulo económico.

He querido conocer el instrumento en el que se plasman los compromisos para hacerle el debido seguimiento, pero a pesar de mi solicitud no me lo han facilitado. De todas maneras, la expectativa de cambio del comportamiento de estas compañías está referenciada por el futuro cumplimiento de un documento: las licencias ambientales, hasta ahora desobedecidas en el Cesar. ¿Respetarán las compañías mineras del Cesar los ríos, los bosques protegidos, retrollenarán, reforestarán, compensarán, resarcirán, retribuirán, indemnizarán, se encadenarán con la economía local? Esperemos que sí, sólo el tiempo lo dirá y de ello estaremos vigilantes.

Tags: Cesar Juan Manuel Santos Minería Partido Verde Presidente Desempleo Explotación recursos naturales Pobreza



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Mar 2012 05

¿Una estética social de la pobreza o un cliché de la pobreza?

 

"En Ríonegro, rodeado de mujeres lindas, un publicitado concurso coronó a Héctor Gallo, conocido como 'Carepalmada o guri guri', como Rey de los Feos": senador Félix Valera (Partido Verde).

Al margen de la instrumentalización que pudiera contener, pareciera que con este concurso como con programas de televisión por el estilo de Laura para todos se da la identificación o construcción de una estética que alindera lo bello y lo feo. Pero esto también implicaría una fotografía de la marginalidad y pobreza, en especial si se considera el tipo de premios que para el caso lo encabeza una canasta de comestibles -barriga llena corazón contento- que conlleva el riesgo de asociar la fealdad a la pobreza. Después de una mirada atenta se advierte en bastantes concursantes, más que una condición estética natural, los estragos del abandono y las penurias que la sociedad saciada no debería exhibir de esa manera.

Creo que como sociedad y Estado, más allá de la celebración del rostro de nuestra creciente y dolorosa indigencia, debemos dimensionar la pobreza como algo que no sólo existe acompañada de gran desigualdad y falta de acciones efectivas para conjurarla, sino como algo que nos afecta a todos. No se trata sólo de un fenómeno humanitario (que lo es) sino de un verdadero obstáculo para el desarrollo del país en general, quizá de esta manera encontraríamos por fin acciones y resultados satisfactorios.

En efecto, tendremos negada la prosperidad para todo el país si no se toman medidas fuertes contra la pobreza de departamentos como el Chocó, Cauca, Nariño, La Guajira, Córdoba, Sucre, Magdalena, Bolívar, Cesar, Amazonas, Vaupés, Vichada, Guaviare, Caquetá y Guanía y conglomerados de municipios de altos niveles de pobreza como el Urabá, costa pacífica del Chocó, Mojana, Boyacá, Sur de Bolívar, Cesar, el Ariari.

De nada sirve desarrollarnos en un lado mientras en los otros nos sumimos cada vez más en la miseria, como sucede en 23 departamentos en los que la pobreza está por encima de la nacional, muchos de estos departamentos con más de la mitad de su población en la pobreza, además de la enorme brecha de la pobreza rural, tres veces más alta que la urbana.

Veinte millones de pobres y ocho millones en la indigencia, el 46% de la población colombiana, nos tiene que poner a reflexionar sobre varios temas: la conveniencia de un cambio en la forma de remunerar y la distribución de nuestros excedentes dada la bajísima participación de los trabajadores en la torta del ingreso con relación al Estado y los particulares, la precariedad del empleo, la gran informalidad que campea en la ciudad y el campo, la injusta tercerización, el asistencialismo, la protección a los servicios financieros y las actividades exitosas y preponderantes en nuestra economía pero que no generan empleo por ser intensivas en capital por lo cual no deben seguir recibiendo beneficios gubernamentales.



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Feb 2012 29

"Es nuestro deber denunciar todo tipo de abuso del sector minero": Valera

 

"En tan solo 10 años, el incremento de títulos mineros otorgados, aumentó en un 1089,5 %, pasando de 105 a 1.114 en el país", señaló el senador.

En el marco del primer congreso del sector de la Minería a Gran Escala, llevado a cabo en Cartagena, el senador Félix Valera Ibáñez (Partido Verde), expresó sus preocupaciones al desarrollo de la actividad de la gran minería en Colombia.

Basado en las cifras suministradas por la Contraloría General de la República y el Consejo Nacional de Planeación, sobre la política ambiental colombiana, el senador Valera puso en conocimiento de empresarios, académicos, altos funcionarios y demás personalidades presentes, la problemática derivada de la presión que la minería ejerce sobre el territorio colombiano.

"Entre 2000 y 2010 se presentó un incremento del 1089,5% en el número de títulos mineros otorgados por año, al pasar de 105 en el 2000 a 1144 en el 2010. En total se otorgaron más de 10.800 títulos mineros. En el mismo periodo, el área total concesionada fue de poco más de 5 millones 800 mil hectáreas, lo cual representa el 5.13% de la superficie del territorio continental del país y equivale en extensión al departamento de Vaupés y a más del doble del territorio de Cesar. Esto, sin incluir las áreas otorgadas en concesión antes del año 2000, a los proyectos de gran minería ubicados en los departamentos de Cesar y La Guajira", puntualizó.

El congresista Valera invocó la tesis de La Tercera Vía, introducida a Colombia en los años 90 por el hoy presidente Juan Manuel Santos, como un modelo alternativo de desarrollo que permitiría el crecimiento económico fundado en la explotación minera, sin perder de vista los estándares medioambientales y el profundo respeto por las garantías laborales.

"Creo firmemente que es una aspiración legítima de los empresarios procurar la obtención de utilidades por la actividad económica que adelantan, pero con la misma vehemencia, considero que es una obligación para quienes propugnamos por el desarrollo de la minería responsable, denunciar todo tipo de abusos, infracciones, incumplimientos o excesos cometidos por las empresas", destacó el senador.

Por último, el Valera invitó a las empresas del sector de la Gran Minería a replicar en el sector privado su iniciativa legislativa relacionada con las compras públicas verdes, de la cual serán protagonistas todas las entidades estatales una vez ésta sea aprobada en el Congreso de la República.

"Adquirir productos amigables con el medio ambiente, diseñar guías de buenas prácticas ambientales basadas en la adecuada utilización del papel y de los equipos electrónicos y sus componentes, así como aquellas relacionadas con el consumo eficiente de agua y energía, son postulados que demostrarían el compromiso de las empresas mineras con el planeta y las comunidades, lo que a la vez se enmarcaría perfectamente del concepto de minería responsable", concretó.

Prensa senador Félix Valera



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Feb 2012 02

Ojos y pies bien puestos sobre la tierra

 

"Nadie se atrevería a dudar que la concentración de la tierra es un factor generador de inequidad y desigualdad, así como el caldo de cultivo de conflictos sociales, económicos y políticos" Senador Félix Valera (Partido Verde).

En tiempos segregacionistas, el prohombre norteamericano Martin Luther King soñaba con transformar un país sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, en un oasis de libertad y justicia; sueño que finalmente se materializó a través de la voluntad política y de la oportuna intervención de la justicia.

En tiempos de consternación como los que atraviesa Colombia por cuenta de un conflicto fratricida y desgarrador que data de más de medio siglo, muchos confiamos, con una gran dosis de esperanza, que las diferentes medidas legislativas y administrativas promovidas por el actual Gobierno Nacional conduzcan al país por la senda de la paz y la reconciliación.

No es poco lo que se ha discutido en Colombia sobre las causas del conflicto, encontrando explicaciones tan disímiles como abundantes en su carga argumentativa e ideológica. Sin embargo, muchos expertos coinciden en afirmar que el problema de la tierra es la base del conflicto armado, del desplazamiento, de la crisis del agro, de la inequidad en Colombia y de su estancamiento económico.

Hoy, por ejemplo, nadie se atrevería a poner en duda que la concentración de la tierra es un factor generador de inequidad y desigualdad, así como el caldo de cultivo de conflictos sociales, económicos y políticos. En ese contexto era necesaria y urgente la implementación de una política agraria dirigida a saldar esa deuda de antaño que obstaculiza la senda de la paz, ya que, como lo afirma el ministro Juan Camilo Restrepo en el prólogo del libro sobre la Política Integral de Tierras, no hacerlo sería una falta grave ante la historia, ante el derecho internacional, ante el derecho interno y ante la sociedad colombiana.

Con gran acierto el Gobierno diseñó la Política Integral de Tierras, la cual, según el documento que la contiene, descansará sobre tres pilares, todos ellos de vital importancia: restitución de tierras, formalización de la propiedad agraria y desarrollo rural.

En materia de despojo y abandono forzado de tierras las cifras dan cuenta de aproximadamente seis (6) millones de hectáreas que cayeron en manos de los violentos en perjuicio de millones de compatriotas que hoy son víctimas del expolio. Esto explica el apremio con que la administración Santos ha atendido el primero de los pilares: la restitución. En efecto, en el periodo comprendido entre agosto de 2010 y julio de 2011, se restituyeron poco menos de quinientas mil hectáreas, esto indica que vamos por buen camino si se tiene en cuenta que la meta proyectada es dos millones al final del cuatrienio.

Con relación al segundo de los ejes, la formalización de la propiedad, el reto no es menos complejo. Un estudio realizado por Ana María Ibáñez, Directora del Centro de Estudios Económicos -CEDE- de la Universidad de los Andes, indica que el 31% de esos campesinos desplazados no contaba con la titulación formal de las tierras de las que fueron expulsados, a tal punto que muchos de ellos daban cuenta de la titularidad de sus predios por medio de papeles de cualquier tipo, incluidas servilletas. En este propósito es indispensable la acción conjunta de la justicia y el legislativo, en tanto que el programa propenderá por la simplificación de los trámites de formalización a través de los juicios de pertenencia, la liquidación de sucesiones y el saneamiento de falsas tradiciones. Nada más gratificante que haber contribuido, al cabo del cuatrienio, a hacer realidad el sentimiento de propiedad sobre la tierra en el campesinado colombiano.

Finalmente, como complemento de la restitución de tierras y la formalización de la propiedad rural, emerge la política de desarrollo rural; política que adquiere un enorme significado si tenemos en cuenta que permitirá al agro dinamizar la economía, al tiempo que ordenará el uso de la tierra y el uso adecuado del agua de acuerdo a su vocación, tal como lo expresó el Presidente Santos. Todo esto demuestra que el Gobierno tiene los ojos y los pies bien puestos sobre la tierra.

Por las anteriores razones, asumo como una obligación ética y moral la decisión de unirme a las voces que respaldan la política agraria impulsada por el Presidente Santos y el ministro Restrepo. Como Martin Luther King tengo un sueño, el mío recurrente: un día en el que los colombianos dejemos de emular a tirios y troyanos y sentemos las bases de la reconciliación para alcanzar, de una vez por todas, la tan anhelada paz.

 

Tags: Conflicto Armado Desigualdad Gobierno Juan Camilo Restrepo Juan Manuel Santos Justicia Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural Desplazamiento Ley de víctimas Paz Reconciliación Restitución de tierras Tierra Víctimas



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Ene 2012 26

Alerta temprana en los mares

 

"Se necesitan medidas administrativas y legislativas urgentes que hagan efectiva la soberanía en nuestras aguas y prevenga la masacre de tiburones": senador Felix Valera (Partido Verde).

En esta semana el país y el mundo se enteraron por intermedio de la consejera presidencial Sandra Bessudo de un episodio cruel e irracional realizado en una zona del pacifico colombiano (santuario de Malpelo), protegido y patrimonio de la humanidad: una flota de inmisericordes pesqueros costarricenses, navegando ilegalmente en nuestras aguas, masacraron a más de 2000 tiburones.

 Un video reproducido por la prensa hace evidente que los carniceros no aprovechan todo el animal sino que le cercenan la aleta y aún con vida y lisiado lo abandonan, sin posibilidad de su constante movimiento muere de asfixia en el fondo del océano. De esta manera son sacrificados anualmente en todo el mundo alrededor de 150 millones de estos animales, es decir, todo el soporte de una industria floreciente y próspera frente a la cual los gobiernos del mundo deben proceder enérgicamente con medidas económicas y jurídicas que obstaculicen y le quiten la rentabilidad al negocio.

Desafortunadamente esta actividad que vulnera gravemente nuestra soberanía, altera los ecosistemas marinos y la cadena alimentaria es muy frecuente, la cual es perpetrada por flotillas de feroces bucaneros que "cazan" industrial e irracionalmente. Sumado esto al castigo que le infligen al clima global y ponen en riesgo de desaparición a esta especie, los tiburones tardan mucho cerca de 20 años, en madurar sexualmente y paren pocas crías, teniendo un bajo índice de reproducción.

Después de más de 400 millones de años de permanencia en este planeta de agua, por cuenta de una superstición estamos a punto de extinguir a las 350 especies de escualos conocidas, razón por la cual debemos ponernos de acuerdo con los demás gobiernos para reprimir prontamente esta actividad transnacional e internamente tomar medidas administrativas y legislativas urgentes que hagan efectiva la soberanía en nuestras aguas. Así podremos brindarle real protección al rey de los mares y los ecosistemas en los que habita.

Esta alerta de la consejera presidencial Sandra Bessudo, debe generar todo un plan gubernamental y civil para implementar acciones que prevengan incursiones ilegales en nuestras aguas, así como medidas que logren impedir estas aventuras depredatorias sancionando severamente la audacia de los corsarios que incumplan disuadiendo con ello la pesca de tiburones.

Para ello la reciente ley 1453 de 20011 consagra tipos penales específicos que seguramente llevarán a la cárcel a los perpetradores de semejantes conductas atentatorias de nuestra soberanía y ecosistemas. 

Este problema ambiental tiene un espectro mundial, sin Dios y sin ley verdaderas flotas pesqueras medran por los mares.

No obstante se debe empezar por alguna parte, nuestra Cancillería envió sendas notas diplomáticas dando cuenta del hecho a los hermanos costarricenses que, honrando su conocida tradición de civilidad y legalidad, nos ayudarán a controlar esta actividad. Por otra parte, estoy seguro que el gobierno con nuestra Armada Nacional reforzará la vigilancia de las zonas marinas, estaremos haciendo atento seguimiento de todo ello.

Tags: Armada Nacional Cancillería Pacífico Transnacional



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Nov 2011 23

Control eficaz a los capitales especulativos

 

 

"Invirtamos los recursos racionalmente en infraestructura, vivienda, educación y agricultura, eliminemos las gabelas a los mineros petroleros": senador Félix Valera (Partido Verde).

Creyendo en el libre mercado, el Banco de la República solo mira la inflación por encima de cualquier otro objetivo, mientras operamos con tasas de cambio flexibles, exponiéndonos a la entrada masiva de divisas que nos llevan a la revaluación, a diferencia de países como Corea, Brasil, Rusia, Perú, etc.

En nuestro país por un purismo ciego e inexplicablemente fiel, no hemos tomado las medidas necesarias para protegernos de una inundación (supera los mil millones USD) navegable de capitales volátiles que financian gastos gubernamentales, pero destruyen y no crean empleo habida cuenta del sector (minero-petrolero) donde se dice la mayor parte finalmente aterriza, es intensivo en capital, mientras la otra ingresa en una burbuja especulativa muy peligrosa, donde no operan normalmente las leyes de la oferta y la demanda y cuyo presupuesto de abaratamiento del capital sacrifica nuestra competitividad, crecimiento, producción y estimula fuertemente el endeudamiento externo.

Al tiempo y empeorando el panorama o quizá como causa principal, buscando competitividad, equilibrar su déficit fiscal y comercial, reactivar su fatigada economía, la política monetaria norteamericana debilita el dólar, compra masivamente títulos del tesoro por parte de la FED (expansión cuantitativa de la oferta de dólares), baja las tasas de interés desbordando el planeta con divisas, produciendo revaluación (el dólar vale menos pesos) perjudicando nuestros exportadores que desde el año 2003 han perdido un promedio de 33 pesos por cada dólar. El dólar que es reserva de valor y unidad de cuenta, en realidad es fabricado sin restricciones lo que pese a las recientes escaramuzas lo sitúa como deudor absoluto es decir siempre pagará sus cuentas y para conservar esa supremacía debe evitar la escasez y seguir siendo el medio de pago por excelencia.

Por haber fracasado en el mundo debemos cambiar de doctrina separándonos del fundamentalismo de mercado y sus intereses, como lo han recomendado con insistencia prominentes economistas, es urgente implantar "un protector tipo de cambio fijo o concertado que ponga por encima la regulación cambiaria sobre el control monetario "y empezar por el camino del intervencionismo económico modificando las actuales funciones del Banco de la republica que no ha entendido el papel de la inflación en la economía y se ha equivocado en sus pertinaces alzas de las tasas de interés.

Luego de esto podemos recuperar la soberanía que nos ha arrebatado el mercado. Por último, en todo lo anterior se sintetiza la causa principal de la llamada enfermedad holandesa, que dicho sea de paso, los primeros en sufrirla son los territorios donde se explota el carbón y el petróleo. No igualemos los capitales especulativos (que se deben controlar), que entran al país como Pedro por su casa con recursos de la minería y el petróleo, que ciertamente en los recientes años se han sextuplicado pasando a participar de ese rubro en un 70%, para lo cual el camino esta trazado y pensado. Invirtamos esos recursos racionalmente en infraestructura, vivienda, educación y agricultura, eliminemos las gabelas a los mineros petroleros, pongámoslos a tributar más, fiscalicemos la liquidación de regalías e internalicemos los costos ambientales de la explotación de dichos recursos.

 



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Nov 2011 09

Senador Valera propone fortalecer responsabilidad de empresas mineras frente a accidentes laborales

 

Así lo manifestó, tras la muerte de Wiston Romero, electricista de la Drummond, quien cumplía funciones de mantenimiento de maquinaria pesada en la mina El Descanso (César).

 

Mediante una carta, el senador Félix Valera (Partido Verde), expresó sus condolencias a la familia de Wiston Alberto Romero Celedón, electricista de la empresa Drummond, en razón de su deceso mientras realizaba mantenimiento a un equipo de maquinaria pesada en la mina El Descanso, ubicada en jurisdicción de la Loma- Cesar.

La siguiente es la carta enviada por el senador Valera:Bogotá, D.C., noviembre 8 de 2011

COMUNICADO
SENADOR FÉLIX JOSÉ VALERA IBÁÑEZ

REF.: CONDOLENCIAS MUERTE MINERO

Quiero expresarle mis sentidas y sinceras condolencias a los familiares y compañeros de Wiston Alberto Romero Celedón, electricista de la empresa Drummond, en razón de su deceso mientras realizaba mantenimiento a un equipo de maquinaria pesada en la mina El Descanso, ubicada en jurisdicción de la Loma- Cesar.

Como creyente en los designios de nuestro padre celestial, elevaré mi oración por el descanso eterno de Wiston e imploraré por el consuelo y la esperanza para los suyos.

De otra parte, consciente de las implicaciones que trae consigo el hecho de que la explotación minera sea actualmente una de las locomotoras con las que el Gobierno del Presidente Santos pretende impulsar el desarrollo del País, quiero hacerles saber que desde mi condición de Senador de la República trabajaré en la elaboración de una legislación más severa, encaminada a establecer de manera clara y concreta la responsabilidad de las empresas del sector minero frente a los accidentes de sus trabajadores, para que casos como el de Wiston no vuelvan a presentarse.

Con sentimientos de consideración y solidaridad por su dolor,

_________________________
FÉLIX JOSE VALERA IBÁÑEZ
Senador de la República

 

Prensa senador Félix Valera



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Oct 2011 03

Es un buen negocio apoyar a la Universidad Pública

Analizando el panorama económico y social colombiano, marcado por la exclusión de la mayoría de personas y la concentración de las oportunidades en una minoría histórica, el gobierno acierta en modificar su proyecto de reforma a la educación superior, renunciando a su pretensión de permitir en Colombia instituciones educativas con ánimo de lucro . Sobre todo si se atiende el número considerable de estudiantes de bachillerato que no lograron ingresar a la universidad pública por falta de cupos, muchos de ellos sin ninguna capacitación pasaron forzosamente a engrosar la predominante economía informal , percibiendo ingresos muy inferiores a sus similares universitarios y sin ninguna protección social.

Esto afecta profundamente la economía en términos de productividad, las relaciones sociales, la promoción social, el acceso al conocimiento y la participación en general, razones de peso para posibilitar el acceso a la universidad pública a la mayoría y no como un privilegio. Radicando la deficiente cobertura y la escandalosa deserción universitaria (45.3%) en problemas de financiamiento, mal podríamos pensar que las IES con ánimo de lucro servirían más, que las actuales IES públicas, relativamente cómodas en las matrículas y las IES sin ánimo de lucro que a pesar de ser privadas reinvierten sus dividendos en mejorar la calidad educativa.

Ante los grandes cambios del milenio y situaciones enteramente nuevas, en contravía del pragmatismo y las necesidades de la sociedad, más de la mitad de los universitarios colombianos están matriculados en Administración, Contaduría, Economía, Derecho y Ciencias sociales mientras el 1.8 por ciento está en las Ciencias naturales, Ciencias básicas y Matemáticas. En el mismo sentido, en Latinoamérica el 57 por ciento de los universitarios están estudiando humanidades mientras un 16 por ciento tecnologías. Esa relación oportunamente pretende ser modificada por la Política educativa colombiana (reforma), con una meta de pasar de los 170 mil actuales a 362 mil estudiantes (66.7%) de T y T, claro está, si se garantiza su financiamiento y si se logra articular “sanamente” la llamada educación formal, con la tecnológica sin implantar una odiosa y discriminante división entre los que tienen posibilidades económicas y los que no; dejando las humanidades para unos cuantos con posibilidad económica y la formación técnica para el resto La educación superior pública en Colombia alberga el 55.4 por ciento de estudiantes , realiza el 70% de las investigaciones, concentra la mayoría del doctorado.

Junto con estas medidas gubernamentales, como se ha hecho en otros países traídos como ejemplo por el gobierno, se deben tomar acciones urgentes para fortalecer nuestras 32 maltrechas universidades publicas golpeadas por la asimetría de los ingresos (antes de los 90 eran el 95% de los ingresos) atados con el IPC y los crecientes gastos suficientemente explicados en nuestra prensa por los rectores encabezados por Moisés Wasserman.

En efecto, dichas universidades perciben un aporte con un aumento del 3 por ciento anual por encima de la inflación con lo que tienen que atender unas tareas como incremento de salarios, pensiones, cotizaciones en salud, cambios en la vinculación de docentes, impuestos prediales , valorización servicios públicos y cambios en la sismoresistencia de los edificios y las que trae la reforma, aumento de cobertura, mejora de calidad, mejoramiento de planta profesoral, soporte a universidades regionales, que las sume en un desfinanciamiento crónico y que nuestro gobierno tiene que entrar a solucionar si se respeta la coherencia entre los fines y los medios.

En suma, el gobierno dentro del proyecto de ley debe resolver el problema de financiamiento de la educación pública por lo menos en el déficit que subsiste después del esfuerzo realizado y el cubrimiento de las nuevas tareas impuestas en la reforma. La reforma de la educación superior dentro de sus objetivos declarados busca mejorar su calidad, habida cuenta de que en nuestro país, por motivos económicos, la calidad de la educación superior no es la mejor. Esto es evidente en que solo el 4.5 por ciento de los profesores universitarios del país tienen estudios de doctorado , solo el 13 por ciento de los programas de pregrado del país están acreditados, solo 21 de las 283 IES públicas y privadas gozan de acreditación institucional, de los 110.488 docentes vinculados a la educación pública y privada en el 2009 el 30 por ciento estaban de tiempo completo, el 13.6 por ciento de medio tiempo y la gran mayoría(56.2%) eran catedráticos, en contravía de las exigencias de acreditación de calidad que implica tener un equilibrio entre docentes de tiempo completo y hora-cátedra fortaleciendo con ello la investigación. En el ranking de las mejores universidades del mundo la mejor universidad colombiana aparece después del puesto 550 y no aparecemos entre las primeras 15 de Latinoamérica.

El gobierno decidió inyectarle unos billones de pesos que en parte se destinarán para la formación doctoral y la investigación y sacar del proyecto las universidades con ánimo de lucro que en su afán de la ganancia, disminuirían costos de funcionamiento que poco ayudarían a la pretensión de calidad en las universidades. Además no es cierto que el manejo privado garantice la calidad como es patente en que, a pesar de la disparidad de 5 veces entre los costos de matrícula de las universidades privadas y los costos por estudiante de las públicas, en los exámenes ECAES no existen diferencias considerables.

Este ánimo de reforma, como ha sucedido en otros países, debe aprovecharse para fortalecer las universidades públicas, en varios aspectos especialmente el financiero, teniendo en cuenta que estas universidades han cumplido con la tarea de captar recursos propios que en promedio actualmente alcanzan el 50% de los presupuestos. Así mismo se debe promocionar, con recursos a la vista, la Educación técnica y tecnológica para todos, sin asignaciones clasistas respondiéndoles a procesos correlativos en la economía y el mercado laboral. El mejoramiento de la calidad debe ser el primer objetivo de la reforma para lo cual se debe hacer las inversiones necesarias en el profesorado y la investigación. Esperemos para ver cómo se reorienta la reforma después de la sabia y oportuna exclusión, realizada por el gobierno atendiendo el clamor estamental y ciudadano.



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Sep 2011 28

Desarrollo económico que genere desarrollo humano

"El crecimiento y la riqueza que se crean no les llega a los más pobres y lo que hacen es aumentar las brechas sociales": senador Félix Valera (Partido Verde).

Pese a que el 40% de los alimentos que se producen en el mundo son desperdiciados y hay suficiente comida en el planeta para alimentar las 925 millones de personas que sufren de hambre, en el tema de la pobreza históricamente se repiten salidas maltusianas.

En muchos casos se pretende sencillamente reducir pobres mientras se disimulan otros factores asociados al modelo económico, perpetuando la falta de garantías y oportunidades de la mayoría de la población; sin embargo no podemos negar que la demografía está íntimamente relacionada con los recursos de que se dispone.

Dicho por Malthus "la población crece en progresión geométrica mientras los recursos crecen en progresión aritmética", razón por la cual todo gobierno trata de planificar y proyectar el crecimiento de su población asociado al mejoramiento de las condiciones económicas y sociales.

En esa dirección han existido iniciativas para atacar la pobreza colombiana por un lado desde el mercado generando créditos preferenciales para la educación y la vivienda de interés social, mientras por el otro se busca la planificación familiar de los beneficiarios de los programas de asistencia del Estado, todo esto sobre resultados de la reciente encuesta de demografía y salud, ENDS.

El promedio de hijos de clases más favorecidas es 1.5, en las más bajas es 3.3, las mujeres con primaria tienen 3.2 hijos y las que no cuentan con educación 4.3 contrastando con las que tienen educación superior 1.4, en las zonas más apartadas del país y zonas rurales el promedio de fecundidad es mayor que en el resto del país y las ciudades.

También el gobierno nos hace anuncios; como sacar de la pobreza extrema 1.5 millones de colombianos, de 7,159,000 en esta condición que hace a Colombia uno de los países más desiguales del planeta con un índice gini de 0,578, cambia metodologías para calcular la pobreza y la indigencia que chocan con una condición ontológica inocultable y clara, pero sobre todo dura en términos de dignidad para quien la sufre.

La miseria no es un problema que deba solucionarse con el asistencialismo y la caridad publica perpetuando una política perversa y complementaria al modelo que engendra pobres. La pobreza en estos niveles termina deslegitimando el sistema y a nuestros gobernantes amenazando la estabilidad social, económica y política del país.

Así encontramos departamentos como el Cesar con un PIB elevadísimo, sin que ello implique bienestar para la población sino muy al contrario, pobreza, desigualdad, depredación, olvido y pauperización. Contrasta eso con otros departamentos con un PIB menor pero con mayor acceso a la educación, salud, con mayor ingreso mínimo necesario y con un mejor promedio de vida, en suma el desarrollo económico no va de la mano con el desarrollo humano ni estamos tomando medidas para articularlos.

Sin descartar medidas demográficas, es urgente un cambio en el modelo económico que desde un pragmatismo necesario para el bien de todos restablezca el equilibrio, frene los abusos de la política, meta en cintura las multinacionales, controle los bancos, restablezca la justicia, la soberanía y eficiencia para los gobiernos.

 

Consulte original

 



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Jun 2011 20

Derechos colectivos como límite a la depredación

“Nos corresponde cambiar la historia, identificando nuestros derechos y defendiéndolos por todas las instancias legales posibles”: senador Félix Valera (Partido Verde).

En materia de derechos y libertades, ha pasado mucha agua bajo los puentes. Después de lo sucedido en la revolución francesa y el episodio inglés, inconformidades, revoluciones y protestas han forzado la incorporación o positivización de nuevos derechos como los sociales, de género, minorías y los colectivos a los que buscamos referirnos en este artículo.

Estos derechos, usualmente malentendidos por su asociación a la pluralidad únicamente, se diferencian radicalmente del resto de derechos, pero como los demás responden a la aparición de nuevas circunstancias y realidades; en este caso, el desarrollo de la industria y en general el accionar capitalista, verdaderas  causas, de seguir su ritmo, de un probable apocalipsis; ya no son las guerras o las tiranías a las que respondían los otros derechos, sino el riesgo en que está la supervivencia de nuestra especie en este planeta, que dicho sea de paso, es una nave espacial que está viva y habitada por pasajeros irracionales que utilizan y derrochan energía limitada y sucia en vez de recurrir a energías ilimitadas y limpias, seres que se reproducen exponencialmente, secuestrando los recursos, poniendo en situación de hambre a la mitad, mientras que la otra se muere por indigestión.

Todo lo anterior, con la mayor indiferencia por los derechos de los que no han nacido, arrasando con los ríos, contaminando mares, esterilizando suelos, y corrompiendo el aire, por ello si queremos significar paz y racionalidad con la palabra civilización nos equivocamos, porque jamás en el salvajismo y la barbarie, se depredó tanto y tan rápido, como estos hombres civilizados, a nombre del progreso, el mercado, la democracia, la felicidad, libertad y el bienestar, para lo cual (como nunca), se embarcaron en dos guerras mundiales, lanzaron dos bombas atómicas, se colonizaron dos continentes, se han masacrado millones de hombres, se forró el planeta de plástico, se le invadió con un ejército de máquinas que contaminan y consumen nuestro aire, sin contar los llamados “inventos” de la ingeniería genética a punto de poner en juego la universalidad de la naturaleza humana.

Nuestra constitución, en uno de sus capítulos, no solo recogió los derechos colectivos  sino que implementó una acción para su defensa y reivindicación, todo ello en un marco finalístico de respeto integral del medio ambiente, adoptando como modelo de desarrollo para el país el del desarrollo sostenible, “entendido este como aquel que conduzca al crecimiento económico, a la elevación de la calidad de vida y al bienestar económico, sin agotar la base de los recursos naturales en que se sustenta, ni deteriorar el medio ambiente o el derecho de las generaciones futuras a utilizarlo para la satisfacción de sus propias necesidades”, incluyendo en la misma dirección obligaciones del Estado de proteger el ambiente, fomentar su educación y facilitar la participación de las comunidades en las decisiones que puedan afectarlo, previendo su conservación pero en caso de daño su restauración o sustitución con las correspondientes sanciones y reparaciones a que diere lugar.

Pero la realidad es otra, resumida en una frase; economía de enclave, en la que la Constitución con sus reglas nada vale, allí se explota intensamente un producto, se utilizan los recursos del territorio, dejándole poco o nada, en este caso colosales e irreparados perjuicios, sin reinversión ni diversificación de la economía, ni generando un mercado regional de producción y consumo, tampoco impuestos. 

Entendemos por economías de enclave aquellas que se localizan en determinadas regiones, explotando intensamente un solo producto mientras dura la demanda del mercado, utilizando mano de obra explotada y barata. Al finalizar la demanda deja poco o nulo provecho para el país donde se desarrolla, pues no existe reinversión ni diversificación de la economía, ni genera un mercado regional de producción y consumo. Las ganancias contribuyen al crecimiento de las fortunas personales de los productores, mientras el Estado tiene escasa o ninguna intervención más allá de la captación de ingresos fiscales.

Compañías que jamás en su propio territorio realizarían por lo menos la mitad de lo que hacen en el nuestro, vulneran una serie de derechos individuales, sociales  y colectivos, sin consultar y sin ningún límite, arrasando casi todo lo que se encuentre sobre el recurso perseguido, por eso no los detiene un bosque, un río, una población, un páramo, a los que sacrifican legalmente a nombre del progreso, tratando a los pobladores como menores de edad. Con estadísticas cantadas con orgullo por los técnicos se encubre la miseria, depredación y eliminación de un pueblo.    

Pero nos corresponde cambiar la historia, identificando nuestros derechos y defendiéndolos por todas las instancias legales posibles, exigiéndole al depredador asumir la responsabilidad de reparación ambiental social, cultural que no puede ser costeada con dinero de regalías, demandando además el encadenamiento productivo con nuestra economía, para ser nosotros quienes proveamos los bienes y servicios.

 

 

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May 2011 18

CONTROL DE LA VORACIDAD MINERA Y RESPETO POR LAS COMUNIDADES

 

“En su actividad las empresas mineras instrumentalizan personas y territorios, sin respetar nada, ni siquiera el agua; es hora de poner límites a este abuso. Por eso todos debemos rechazar la pretensión de desviar el curso del rio ranchería y obligar a las multinacionales mineras a reconocer como limites la vida y los derechos de las comunidades”. En nuestra actividad pública y congresual hemos estado exigiendo a las empresas mineras, que operan en nuestro país, respeto por la autodeterminación de las subnaciones que ocupan los territorios y por los derechos sociales y ambientales de las comunidades afectadas.

Con su característica de enclave, sin integrarse con el resto de la economía, estas explotaciones extraen la materia prima con mano de obra barata y grandes gabelas tributarias obteniendo una gran rentabilidad. Todo ello sin considerar la miseria y carencias de las comunidades locales a las cuales se les imponen los costos sociales y ambientales de estos proyectos bajo una lógica netamente comercial, generando en su entorno bajos salarios, inflación, desempleo, depresión para el resto de los sectores económicos, entre los cuales buen ejemplo es la agricultura, desplazada totalmente en estos territorios. Estas empresas en su búsqueda de mineral no se detienen ante nada, ni siquiera los ríos, fuente de la vida, son respetados. Pese a nuestras protestas uno a uno han sido sacrificados en el Cesar, atentando contra la vida y sus soportes.

El turno le llegó a la Guajira: para extraer carbón, el río Ranchería, fuente principal de agua del departamento con una extensión de 220 kilómetros, pretende ser desviado en 26 kilómetros sin pensar en las consecuencias que dicha operación acarrearía para el medio ambiente y la población que habita dicho territorio. Como ocurrió con Santurbán, tenemos que ponerle límites a la voracidad minera. Ciertos mínimos deben ser respetados si queremos preservar la vida y sus presupuestos, dentro de ellos deben estar los ríos a los que debe brindarse una protección reforzada, rechazando categóricamente el cambio del agua por mineral por no resultar rentable ni conveniente para el país.

Tenemos que restringir la actividad minera -y las visiones desarrollistas en general- a un marco que respete la vida y el medio ambiente. En ello debe participar la sociedad en general articulándose, o mejor, organizándose alrededor de la defensa de los derechos individuales y colectivos puestos en riesgo; pero en especial el Estado realizando su actividad de control de las multinacionales en especial cuando se encuentren en riesgo bienes públicos como los ríos, tan importantes e insustituibles.

Desde ya rechazamos la desviación del río Ranchería, por ser un atentado grave contra la comunidad guajira y su medio ambiente; llamamos a las fuerzas políticas y sociales a sumarse en el propósito patriótico de impedir tamaño disparate. Recordamos también que la Corte Constitucional en reciente pronunciamiento con relación al Código minero ha reiterado su jurisprudencia: todo lo que afecta a las minorías étnicas es necesario someterlo a la consulta previa; razón por la cual cualquier consideración y acción sobre el río ranchería debe consultarse previamente con las comunidades.

 

 



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Abr 2011 27

EL PETRÓLEO Y SAN ANDRÉS

 

“Si el Gobierno Nacional tiene la verdadera intención de convertir a la minería en una de las locomotoras que impulsarán el desarrollo del país, es imperioso que no descuide los lineamientos previstos en materia de sostenibilidad ambiental, pues el perjuicio ecológico ocasionado por el ejercicio indiscriminado de dicha actividad no tiene reversa, tal como ocurre con las locomotoras”.

Hace apenas dos meses todas las miradas de la opinión pública colombiana se volcaban sobre los trámites adelantados por la multinacional canadiense Greystar para obtener una licencia que, de haberse otorgado, le hubiera permitido concretar su proyecto de explotación aurífera en pleno páramo de Santurbán, esto es, en una zona excluible de minería de conformidad con el Código de Minas. Hoy, por cuenta de una sutil modificación sugerida por el Ministerio de Minas al texto del Plan de Desarrollo, se pretende excluir, pero de protección, a una extensa zona de reserva coralina del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, con el objeto de promover la extracción de crudo. Y es que el área donde el Gobierno Nacional permitiría la exploración de petróleo fue declarada por la UNESCO en el año 2000 como reserva de la biosfera marina.

En esa misma línea, el Ministerio del Medio Ambiente resolvió declarar como Área Marina Protegida (AMP) una zona dentro del Departamento Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, por medio de la Resolución No. 107 de 2005, pero lamentablemente los argumentos utilizados para motivar dicho administrativo y que aluden a “la conservación de muestras representativas de la biodiversidad marina y costera, de los procesos ecológicos básicos que soportan la oferta ambiental del archipiélago y de los valores sociales y culturales de su población, y promover en el interior de la Reserva de la Biosfera Seaflower la integración de los niveles nacional y regional”, no aparecen por ninguna parte al momento de considerar una eventual explotación petrolera en aquella zona dentro del Plan de Desarrollo puesto a consideración del legislativo.

Pero ¿Qué son las Áreas de Reserva Marina o Áreas Marinas Protegidas?. El de Área Marina Protegida (AMP) es un término cada vez más común en el contexto de la conservación de la biodiversidad, la protección de hábitats y la gestión pesquera. El término cubre un amplio rango de medidas de protección, con una variación, igual de amplia, de los beneficios otorgados por esta figura. Las AMP pueden ser creadas para cumplir muchos propósitos, que abarcan desde la protección de una especie, hasta un hábitat o ecosistema completo, o la protección de ciertos intereses, como la pesca a menor escala o recreativa. Las reservas marinas son un tipo de AMP que, en términos de medio ambiente marino, ofrecen el mayor nivel de protección.

Las reservas marinas son porciones de mar que están totalmente protegidas contra los daños de las actividades humanas, como si fueran parques nacionales en el mar. La del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina: Seaflower, es un Área Marina Protegida que abarca un total de 6.5 millones de hectáreas, lo que la convierte en la más extensa del Caribe y permite contarla entre las 10 más grandes del mundo. Allí las barreras coralinas hacen las veces de diques o jarillones naturales, por cuanto impiden que la fuerza de las olas arrase con las islas; de modo que nos encontramos ante una situación que no sólo tiene implicaciones de carácter ecológico, lo cual bastaría para considerarla sumamente grave, sino que se trata de un asunto de riesgo latente para la vida de miles de raizales de ese maravilloso ecosistema insular.

Léase lo anterior a manera de advertencia frente al ecocidio que podría derivarse de un evento desafortunado como el ocurrido hace un año en el Golfo de México debido a la conflagración de la plataforma petrolífera Deepwater Horizon, y el consecuente derrame de alrededor de 5 millones de barriles de crudo, apenas un mes después de que la administración Obama anunciara la exploración y explotación de petróleo en las costas estadounidenses.

 Ese no es el escenario que imaginamos para Colombia quienes desde el Congreso de la República nos hemos opuesto y nos opondremos siempre, con argumentos, a decisiones o actuaciones que amenacen nuestra estabilidad ecológica. Ahora bien: si el Gobierno Nacional tiene la verdadera intención de convertir a la minería en una de las locomotoras que impulsarán el desarrollo del país, es imperioso que no descuide los lineamientos previstos en materia de sostenibilidad ambiental, pues el perjuicio ecológico ocasionado por el ejercicio indiscriminado de dicha actividad no tiene reversa, tal como ocurre con las locomotoras.

 

Tags: FELIX VALERA, PETROLEO, SAN ANDRES, UNESCO



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Abr 2011 11

¿Universidad al servicio de la sociedad o solo del mercado?

 

“La educación no solo es un servicio público, sino un derecho que debe ser garantizado por el Estado en términos de igualdad”

 

Nuestro Estado social y democrático de derecho atraviesa por un trance difícil del cual probablemente sobrevivan solo sus jirones. Prueba de ello es la llamada sostenibilidad fiscal y el proyecto de ley modificatorio de la Ley 30 de 1992 que da un giro radical hacia la mercantilización de la educación superior en Colombia. 

 

Este último no es un propósito aislado, puesto que países como Italia e Inglaterra han incrementado los costos educativos, al igual que en Norteamérica, México, Chile y Brasil en donde grupos financieros están adquiriendo universidades y después aplican ajustes e importan su propio método.

 

La Ley 30 fue expedida hace 18 años. Era necesaria una reforma porque, como lo dijo el presidente Santos, el mundo de hoy es otro, con nuevos retos y desafíos. Se debe mejorar la calidad para competir a nivel mundial y garantizarles a nuestros bachilleres más acceso al disfrute del derecho a la educación. Sin embargo, como afirmó Moisés Wasserman: la respuesta es imperfecta. En palabras de Hernando Gómez Buendía, la educación no es un factor de equidad, sino un mecanismo principal de transmisión y ampliación de las desigualdades existentes.  

 

El  Gobierno busca modernizar la educación en Colombia. Se ha empeñado en una reforma de la Ley 30 de 1992 que por sus contenidos ha generado preocupación en el medio universitario por el riesgo de que este servicio público termine mercantilizado, excluyendo a más colombianos. Se convertiría así en  un completo privilegio de los más pudientes, máxime cuando no se fortalece la educación pública que terminará perdiendo competitividad.

 

Omitido en el proyecto de ley el tema presupuestal, en relación con la inversión y funcionamiento, está claro que la modernización de la educación se hará muy seguramente con capitales privados nacionales e internacionales. Por ello, la creación de instituciones de educación superior con ánimo de lucro y entidades mixtas fundadas o adquiridas por grupos financieros que, tal como ha sucedido ya en  varios países de Latinoamérica, relevarán de su obligación constitucional a nuestro Estado para delegársela al capital privado.

 

Todo esto ocurre mientras los rectores de universidades públicas, en múltiples cartas, denuncian el desfinanciamiento a que los sometió la Ley 30 de 1992, el incumplimiento de recursos en el año 2009 y los variados compromisos que adicionalmente adquirieron, como aumento de la cobertura, nuevas sedes, grupos nuevos de investigación y pensiones, entre otros.

 

Por otra parte, es necesario reflexionar si nos hemos preparado lo suficiente para entrar en un TLC con el que llegarán multinacionales de la educación superior que dominarán el mercado terminando por imponer el sentido y contenido de la educación en Colombia.
Hay cambios que nos resultan francamente antipáticos, como por ejemplo tratar de eliminar instancias universitarias tan necesarias como los consejos académicos,  transfiriéndole funciones a una figura conocida con nuevos contenidos, que pasa de rector a gerente preocupado, indudablemente, por la eficiencia.

 

Qué decir de la investigación al servicio del sector productivo, la desaparición del 2 por ciento destinado al bienestar universitario, y  el impuesto para las becas. Universidades sin campos ni escenarios deportivos, exenciones tributarias para las empresas educativas para que supuestamente ayuden a financiar la educación de los más pobres, probable tercerización para los docentes catedráticos y ocasionales.

 

Tal como lo ordena la Constitución Política, la educación no solo es un servicio público sino un derecho que debe ser garantizado por el Estado en términos de igualdad y cuyo cumplimiento debe ser estrictamente vigilado.

 

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Mar 2011 22

COMUNICADO SOBRE LA DECISIÓN DE GREYSTAR DE RENUNCIAR A LA EXPLOTACIÓN DE ORO EN EL PÁRAMO DE SANTURBÁN

 

Como colombiano y Senador miembro de la Comisión de Quinta encargada del estudio de temas medio ambientales e integrante de la bancada del Partido Verde en esa Corporación, pero sobre todo como cualquier habitante de este planeta preocupado por el impacto que sobre el agua, el aire, la tierra y demás elementos indispensables para los seres vivientes, generan las diversas actividades económicas desarrolladas por el hombre, me siento satisfecho con la decisión adoptada por la multinacional canadiense Greystar en el sentido de retirar la solicitud de licencia técnica y ambiental para el desarrollo del proyecto Angostura, la cual tenía como finalidad explotar oro en el páramo de Santurbán, en las estribaciones de los municipios de Vetas y California en el departamento de Santander.

Entre los múltiples riesgos que venían aparejados con el proyecto de angostura se destacaban varios de orden ambiental y social, tales como: alteración de la composición química de los suelos, afectación de los hábitats naturales de la fauna y la flora, interrupción de caudales por la disposición de residuos sólidos, afectación de las aguas superficiales y de las subterráneas o freáticas, eventual desplazamiento de comunidades asentadas en terrenos de interés para el desarrollo del proyecto minero o provocar un surgimiento descontrolado de asentamientos humanos, enfermedades derivadas del consumo de agua contaminada, etc. Hoy estoy preso de un alborozo verde porque los riesgos antes señalados no podrán degenerar en daños para la sociedad santandereana. Y es ese mismo verde el que simboliza la esperanza de todos los colombianos en que nuestros hijos y las generaciones que están por venir, puedan disfrutar, como nosotros lo hemos hecho, de las maravillas naturales que abundan en un medio ambiente sano.

Santurbán es apenas una de las miles de batallas que tendremos librar en el terreno ambiental, dado que en la actualidad hay 391 títulos mineros que afectan 108.972 hectáreas de páramo. Finalmente, los invito a todos a seguir militando en la causa ambiental tal como lo hicieron miles de santandereanos y colombianos en favor del páramo de Santurbán. El camino es largo y el interés de las multinacionales dedicadas a la explotación de nuestros recursos naturales subsiste y se incrementará con el paso de los años.

Atentamente,

FÉLIX JOSE VALERA IBÁÑEZ Senador de la República

 

 



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Mar 2011 22

REGIÓN CARIBE: ¿QUIMERA O REALIDAD?

La Constitución de 1991, aunque ha perpetuado la forma de Estado unitario, realizó una decisiva apuesta por la descentralización, continuando de forma integral con el modelo descentralizador iniciado en los años ochenta. Su artículo 1º proclama a Colombia como una república “unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales”.

Esta disposición ubica al Estado colombiano en un modelo unitario, pero dejando abierta la posibilidad de poner en marcha procesos de descentralización territorial. Por lo anterior, no puede entenderse la unidad como una medida de limitación o de fortalecimiento del Estado central en detrimento de la autonomía consagrada en la Constitución, sino que responde a la voluntad del constituyente de subrayar que la descentralización territorial no es incompatible con la unidad, tal como ha ocurrido en los procesos de regionalización emprendidos en países como Italia y Francia.

En Colombia, el artículo 286 de la Constitución Política enlista las entidades territoriales que conforman el diseño del ordenamiento territorial del Estado colombiano. Los departamentos, los distritos, los municipios y los territorios indígenas. A renglón seguido, el estatuto superior delega en la ley la facultad de brindarle el carácter de entidades territoriales a las regiones y provincias que se constituyan en los términos de la Constitución y la ley. La región aparece en la Constitución de 1991 como un instrumento administrativo y de planificación, producto de la unión de dos o más departamentos, en procura del desarrollo económico y social del respectivo territorio (art. 306).

Al mismo tiempo, se dispone que esas regiones administrativas y de planificación cuenten con personería jurídica, autonomía y patrimonio propio. No obstante la claridad de las disposiciones constitucionales antes referidas, el proyecto de LOOT presentado el pasado 23 de agosto a consideración del Congreso por el Gobierno Nacional, parece esquivo al ordenamiento superior cuando aborda los componentes que eventualmente le darían vida a las regiones como entes territoriales, verbigracia, personería jurídica, autonomía y patrimonio propio.

Llama toda nuestra atención la forma como el proyecto gubernamental que pretende darle vida a la LOOT, al encargarse de la región territorial, reproduce de manera idéntica, en su artículo 32, lo dispuesto en el artículo 307 constitucional, el cual dispone: “La respectiva ley orgánica, previo concepto de la comisión de ordenamiento territorial, establecerá las condiciones para solicitar la conversión de la región en entidad territorial. La decisión tomada por el Congreso se someterá en cada caso a referendo de los ciudadanos de los departamentos interesados. La misma ley establecerá las atribuciones, los órganos de administración, y los recursos de las regiones y su participación en el manejo de los recursos provenientes del Fondo Nacional de Regalías. Igualmente definirá los principios para la adopción del estatuto especial de cada región”.

Resulta paradójico, cuando menos, que en el articulado del proyecto de LOOT se vierta de manera exacta el contenido del artículo 307 superior, mientras que en la exposición de motivos se afirma que “… la propuesta evita repetir los principios y conceptos ya señalados en la Constitución…”. Se suponía que el proyecto de LOOT presentado por el Gobierno del presidente Santos recogería el anterior mandato constitucional, estableciendo claramente las condiciones de conversión, las atribuciones, los órganos de administración y las fuentes de financiamiento de las regiones. Por lo menos ese fue el compromiso de casi todos los candidatos presidenciales, entre ellos el actual Presidente, con más de dos millones y medio de costeños que se manifestaron el 14 de marzo en las urnas, a favor de la iniciativa de creación de la Región Caribe.

No define el proyecto de LOOT, por ejemplo, cuáles son los requisitos para la conversión de la región en entidad territorial; tampoco se define competencia alguna en cabeza de las mismas ni se habla de sus fuentes de financiación. Lo anterior conlleva obligatoriamente a la expedición de otra ley orgánica que se encargue del asunto, ya que por ostentar una superior jerarquía no podría ser modificada por una ley ordinaria.

En materia presupuestal, por ejemplo, el proyecto de LOOT no establece cómo sería la participación de las regiones en las rentas nacionales, en caso de convertirse en entidades territoriales. Por el contrario, el artículo 30 supedita el financiamiento de las Regiones Administrativas y de Planificación (RAP) al giro de recursos provenientes de regalías, en los términos establecidos por el Gobierno Nacional y la ley, así como a lo que las entidades territoriales que la conformen puedan destinar para tal fin. Llegó la hora de reclamar el derecho que tenemos a ser dueños de nuestro propio destino, sin dejar de pensar en Colombia como Nación. No queremos un regalo, se trata de un derecho consagrado en la Constitución Política y que se nutre de razones sociales, filosóficas, políticas y económicas, reconocidas hoy en el mundo. La autonomía política y administrativa sólo es viable si va a aparejada con una redistribución de los recursos y las competencias entre la Nación y las entidades territoriales.

 



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Mar 2011 05

PND debe tener en cuenta interdependencia entre economía y medio ambiente

 

En el Plan Nacional de Desarrollo, de casi quinientos billones de pesos  se debe tener en cuenta que existen de manera simultánea una interdependencia y tensión entre economía y medio ambiente, la cual debe ser conciliada por el Gobierno1, tratando de superar el antagonismo hoy existente, traducido en el servilismo de la tierra, el aire y el agua a los intereses del  progreso, tendiendo rieles de verdadero y efectivo respeto ecológico. 

Para ello se debe aumentar el rubro presupuestal2 asignado a la gestión ambiental, abrir un capítulo especial en el Plan de Desarrollo a este tema que además sea transversal, influyéndolo en su totalidad. 

Así mismo, debido al desastre invernal se debe tener en capítulo aparte la reconstrucción3 asumida como otra locomotora y desde la integralidad de la política como una oportunidad que lleve no solo alivio, sino desarrollo con equidad a las zonas de calamidad, sobretodo en el tema de la infraestructura, generando un necesario salto hacia la modernización del país.

Como resultado nuclear del Plan esperamos que se frene el  meteórico deterioro ambiental4, el irracional uso de nuestros suelos, se eliminen los riesgos de personas y ecosistemas ante la incertidumbre climática, se meta en cintura la actividad minera poniendo a responder como debe ser por los perjuicios y ejercer el  debido control para evitarlos.

Para la provincia el comienzo del PND es fugazmente esperanzador porque pareciera tener una visión integrada del desarrollo territorial con puentes de convergencia entre las áreas ricas y pobres del país, pero ya tenemos un adelanto doloroso de este entendimiento con la reforma de las regalías que nos apaga el entusiasmo ante el abrumador centralismo que deja sin recursos a los lugares que más los necesitan y contraviene deliberadamente las promesas y mandatos de la constitución en este sentido, dándose no una modificación sino un verdadero remplazo constitucional.

En dicho Plan se debe replantear la política aplicada en las concesiones saliendo del exclusivismo de las mismas compañías de ingeniería que han fracasado en su gestión en el país, lo mismo que el sector minero energético implementando una política que consulte nuestros intereses  nacionales y le ponga freno a las gabelas y prerrogativas innecesariamente entregadas por la administración anterior a las multinacionales que operan en nuestro suelo.

Ojalá se cumpla la meta de construcción de vivienda, más de 200,000 al año y también el estimado para crecimiento de la economía, teniendo en cuenta la generación de empleo, la mejora de los índices de concentración de la riqueza y desigualdad. Igual para la problemática de DDHH tan sensible en este país afectado por la violencia de manera permanente.

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Feb 2011 21

Las medidas de emergencia y el centralismo

En el marco de la declaratoria del Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica, se han expedido alrededor de 40 decretos legislativos que buscan contrarrestar los devastadores efectos  generados por el fenómeno de La niña. En términos generales, podría decirse que el núcleo normativo allí adoptado es bienintencionado y muestra un ambicioso programa de rehabilitación y reconstrucción de las zonas afectadas. Empero, esto último no implica soslayar aspectos preocupantes respecto de algunas de las medidas contenidas en los decretos. 

En efecto, varios de los decretos legislativos contemplan medidas de corte centralista en tanto que reservan para el Gobierno Nacional gran parte de la capacidad decisoria del Estado, como explicaré a continuación: 

Es inquietante que en la conformación de la Junta Directiva del Fondo de Calamidades, así como en la del Consejo Directivo del Fondo de Adaptación, sólo tengan asiento funcionarios del Gobierno Central y representantes del sector privado designados por el Presidente de la República. Sería conveniente que en esos máximos cuerpos de decisión también estuviesen representados los entes territoriales, pues son éstos quienes en últimas van a recibir los recursos para la reconstrucción.

A través de las medidas de marras también se suprimió la participación la Defensa Civil y la Cruz Roja en la Junta Directiva del Fondo de Calamidades, circunstancia que deploro sobremanera, pues en momentos de emergencia y desastre no es para nada provechoso ignorar las recomendaciones de organismos dedicados por décadas a esos menesteres.

Similar preocupación me produce el hecho de que, so pretexto de la colosal inversión que debe hacerse para atender la reconstrucción de las zonas afectadas por la ola invernal, el Gobierno Nacional termine brincándose al Congreso por medio del decreto 4820 de 2010, cuyo artículo 1º autoriza a la Nación – Ministerio de Hacienda y Crédito Público a enajenar parcialmente su participación accionaria en Ecopetrol S.A.

De otra parte, para los Proyectos Integrales de Desarrollo Urbano (PIDU) el decreto 4821 de 2010 establece un mecanismo de concertación ambiental entre las respectivas autoridades ambientales y el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, en aspectos como la delimitación y reglamentación de áreas de reserva ambiental, así como la conservación de recursos naturales y paisajísticos. Pero tal mecanismo parece más una imposición porque la norma prevé, en caso de no existir acuerdo, que el referido Ministerio defina tales asuntos ambientales en un término de 15 días hábiles.

Lo anterior significa que si una Corporación Autónoma Regional (CAR) o una Secretaría de Ambiente llegaren a formular reparos ambientales frente a un PIDU, por más serios que sean, siempre terminaría imponiéndose la voluntad del Ministerio. Aquí es preciso recordar dos casos recientes en los cuales las CAR se opusieron con acierto a decisiones del Gobierno Uribe: CORTOLIMA oponiéndose a la explotación minera en La Colosa y, CORALINA solicitando se excluyera el área marina Seaflower en San Andrés, de un bloque de exploración sísmica para hidrocarburos.

Por último, resultan igualmente centralistas algunas medidas del Decreto 141 de 2011 que fusionó varias CAR. Allí se disminuye el peso de la representación de gobernadores y alcaldes en los Consejos Directivos y se suprimen los dos representantes del sector privado y los dos representantes de las organizaciones no gubernamentales, al tiempo que el Presidente de la República se reserva la facultad de nombrar al Director General de la entidad, lo que anteriormente era competencia de la Junta Directiva.

No es sano para la democracia que mediante los decretos legislativos se acentúe el poder del ejecutivo, luego las medidas allí contenidas deben apartarse del centralismo y mantener su objetivo original: atender eficazmente la emergencia invernal. 

 

 



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Feb 2011 18

Senador Valera aplaude decisión de Japón sobre suspensión temporal de caza de ballenas

 

El legislador del Partido Verde manifestó su satisfacción respecto a la desición de Japón de suspender temporalmente la caza anual de ballenas.

Sea esta la oportunidad para hacerle un reconocimiento a organizaciones internacionales como Sea Shepherd Conservation Society (SSCS) y Green Peace, por la lucha que desde hace más de tres décadas vienen librando en contra de los cazadores de ballenas, señaló el congresista. 

El comunicado enviado por el senador Valera es el siguiente:

“Ha resultado sumamente satisfactorio para mí y para la colectividad que represento, el anuncio que ha hecho hoy un portavoz de la Agencia de Pesca Japonesa, en el sentido de suspender temporalmente la caza anual de ballenas. Al mismo tiempo, aplaudiré la decisión del Gobierno Nipón con la esperanza de que termine siendo la definitiva.

Escenas espeluznantes son las que tenemos que observar cada año por esta época: arpones, garfios y enormes cuchillos son utilizados como herramientas fatídicas en contra de esos cetáceos que ofrecen una admirable resistencia hasta que despiden el último aliento de sus espiráculos. Tal ritual de violencia sólo demuestra que, infortunadamente, nos hemos olvidado de que los animales también son seres vivientes.

Como diría el escritor Fernando Vallejo, destacado defensor de los animales, en el marco de la entrega del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos en el año 2003:

(…) Los animales no son cosas y tienen alma y no son negociables ni manipulables y hay una jerarquía en ellos que se establece según la complejidad de sus sistemas nerviosos, por los cuales sufren y sienten como nosotros: la jerarquía del dolor. En esta jerarquía los mamíferos, la clase linneana a la que pertenecemos nosotros, está arriba. Mientras más arriba esté un animal en esta jerarquía del dolor, más obligación tenemos de respetarlo (…) Y que no me vengan los listos y los ingeniosos que nunca faltan a decirme ahora, para justificar su forma de pensar y de proceder, que entonces no hay que matar un zancudo. Entre un zancudo y un perro o una ballena hay un abismo: el de sus sistemas nerviosos (...)”.

Sirva el anterior fragmento para que en Colombia, autoridades y ciudadanos, empecemos a crear una conciencia colectiva en favor de la preservación de la vida animal; replicando decisiones como la adoptada hoy por la Agencia de Pesca Japonesa y repudiando acciones como la que recientemente nos causó estupor y que tuvo como fatal protagonista a una inerme perrita”.


Atentamente,


FÉLIX JOSÉ VALERA IBÁÑEZ

Senador de la República

 

 



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Oct 2010 05

Nuevo Sistema General de Regalías: Una reforma injusta

Como Cesarense me preocupa enormemente las llamadas externalidades negativas que genera la explotación de carbón. Como todos saben, se ha generado una economía de enclave, sin ningún encadenamiento económico con la región, es decir, no somos nosotros los que absorbemos los bienes y servicios que se derivan de esta explotación, pero si los que sufrimos los efectos ambientales, por ejemplo, la total extinción del agua subterránea, la perturbación de los cauces de nueve ríos, del cambio del ph de la tierra en una extensión que llegará pronto a sumar las 500.000 hectáreas, de la presencia de la enfermedad holandesa, que a quien afecta principalmente es a nuestro territorio, cambiando la vocación agrícola de nuestra tierra por la minería, y dejándonos en las circunstancias de tener que traer el 85% de los alimentos que consumimos de otras partes del país. De igual forma, la prostitución de nuestros niños y niñas, jovenes, la polución de nuestro ambiente, la explotación inmisericorde de nuestros trabajadores, casi todos afectados por enfermedades profesionales no reconocidas como tal, así como la afectación de la unidad familiar de estos trabajadores.

Con el proyecto de reforma a la Constitución, del Régimen de Regalías, ha habido un retroceso a la promesa constitucional de la descentralización, ya que se quiere administrar desde el centro del país recursos que le pertenecen a la región, y que por ello tenemos que rechazar, pretensiones como la de reservar la iniciativa de la Ley que desarrolle esta disposición constitucional como privativa del gobierno.

Tampoco estamos de acuerdo con que al Fondo de Inversión Regional FIR se le aplique una formula decreciente a favor del Fondo de Ahorrro y Estabilización FAE, puesto que afecta directamente a los municipios, departamentos y distritos productores, así como a las regiones en general, que dicho sea de paso, tienen un atraso con respecto al centro del país, en promedio de 100 años. Por otra parte, parece que al gobierno se le olvidó la promesa inicial de ahorrar solamente lo excedentario, y por el contrario este ahorro se realizará sustrayendoselo a regiones que necesitan desesperadamente esta inversión. Así mismo, el Fondo de Compensación Regional debe hacerse por más de 20 años, puesto que el atraso regional no se va a superar en menos de este tiempo.

Sumado a esto, se afirma que la dirección de este proceso financiero, político y administrativo, se realizará a través del Plan Nacional de Desarrollo. Por ultimo, se reprocha que la aprobación del Proyecto de Ley se condicione a un plazo de seis meses, dado que en caso contrario el gobierno estaría facultado para aprobarlo a través de un decreto extraordinario, usurpando las facultades del legislativo, comprometiendo el sistema de frenos y contrapesos.

Tags: Descentralización Mineria Regalías



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