La ley de víctimas: preguntas pendientes
El proyecto que está a punto de aprobarse es bastante mejor que el que se hundió bajo el gobierno Uribe, pero aún le falta admitir la responsabilidad del Estado, evitar la discriminación de algunas víctimas, asegurar que las indemnizaciones sean justas y evitar que el Ministerio de Defensa sea parte en los procesos.
Por María Camila Moreno y Viviana Tacha, especial para www.razonpublica.com
Un camino accidentado
Desde hace ya varios años las víctimas han ocupado un lugar importante en la agenda nacional. El movimiento de derechos humanos, la iglesia católica, la comunidad internacional y más recientemente las instituciones del Estado han hecho visible el drama de millones de colombianos que han padecido los horrores de la guerra.
El país ha tenido que aceptar que el conflicto armado no es una construcción teórica ni el invento de unos pocos "ideólogos", sino una realidad palpable que se traduce en masacres, desapariciones forzadas, actos de violencia sexual, desplazamientos, ejecuciones extrajudiciales, secuestros y otros crímenes.
Si bien en Colombia existen antecedentes jurídicos y una experiencia nada despreciable en materia de atención a víctimas del desplazamiento forzado, de atentados terroristas, de minas antipersonal y de reclutamiento forzado de menores, sólo hasta 2008 -con la radicación del primer proyecto de ley conocido como "Ley de víctimas"- se inició un recorrido para dotar al país de una legislación capaz de integrar la atención y la reparación a las víctimas del conflicto armado interno. Un recorrido que ha resultado tortuoso. Este proyecto fue presentado y debatido durante el gobierno de Uribe, pero terminó hundido en la última etapa, la conciliación.
Al iniciar su mandato, el presidente Santos radicó personalmente otro proyecto de ley bajo el mismo nombre y con contenidos similares al anterior, aunque también con algunas diferencias. El proyecto en general fue bien recibido por los medios y los sectores afectados; al ser auspiciado por la bancada de la "Unidad Nacional", -avanzó con rapidez en el Congreso.
El proyecto originalmente radicado en la Cámara de Representantes ha tenido muchos cambios, fruto de insumos presentados por diferentes sectores de la sociedad civil, de organizaciones de víctimas y de la comunidad internacional, de los intensos debates dentro de la bancada de Gobierno y de los consensos logrados en el Congreso, frágiles en muchos casos.
Hoy estamos ad portas de que sea aprobada la ley [1] "por medio del cual se adoptan medidas de atención, asistencia y reparación integral a las víctimas de violaciones a los derechos humanos e infracciones al derecho humanitario y se dictan otras disposiciones", pues esta semana inicia el último debate en la plenaria del Senado.
Si bien su aprobación sería un logro importante para el reconocimiento de los derechos de las víctimas y una manifestación del compromiso del gobierno y del "país político" con ellas, es necesario proceder a un análisis crítico, que alerte acerca de los enormes desafíos que implica la puesta en marcha de esta ley.
El Estado responsable
Una ley que pretende reparar a las víctimas de violaciones de los derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario (DIH) debería partir del reconocimiento de la responsabilidad que atañe al Estado en nuestra larga historia de violencia.
Las normas nacionales e internacionales establecen que el Estado es responsable de hacer respetar los derechos de los ciudadanos, así como de garantizar que otros los respeten. Esta debe ser la base de cualquier iniciativa que pretenda reconocer a las víctimas y garantizar que lo sucedido no se repita. Se trata de restablecer, por esta vía, la confianza en el Estado por parte de una sociedad victimizada.
No es posible desconocer la realidad. Instancias internacionales competentes, como la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, han corroborado la responsabilidad de actores estatales en masacres, desapariciones, torturas, entre otros crímenes, así como la connivencia y colaboración con grupos armados ilegales. La Corte Suprema de Justicia ha demostrado en sus sentencias que las alianzas del Estado con grupos armados involucran incluso a miembros de la Cámara de Representantes y del Senado de la República.
Así como el Congreso no puede ignorar estos hechos, tampoco puede adoptar una política que a la vez que dice reparar a las víctimas, pretende negar lo sucedido. Esto resulta contradictorio, además, con las medidas que en materia de memoria histórica y de garantías de no repetición de los crímenes prevé el proyecto de ley, como la creación de un Centro de Memoria Histórica, que quedaría adscrito al poder ejecutivo. Sin el reconocimiento explícito de la responsabilidad estatal, las acciones en materia de verdad y memoria siempre quedarán incompletas. La verdad histórica no se construye únicamente a partir del relato oficial de los hechos, pues el resultado sería una verdad fragmentada, en la que no quedaría recogida la voz de un importante número de víctimas.
Dos grupos discriminados
El proyecto comienza por definir quién será considerado como víctima y quién no. En principio, el universo parece bastante amplio. Podrán solicitar sus beneficios aquellas personas que hayan sido víctimas de violaciones de derechos humanos o infracciones al DIH entre el 1° de enero de 1985 y diez años después de que se apruebe la ley (probablemente junio de 2021). Sin embargo, hay otras disposiciones que restringen este ámbito temporal y que resultan discriminatorias:
-El proyecto establece que sólo las víctimas del despojo y abandono de tierras a partir de 1991 podrán solicitar la restitución de sus bienes. Esto significa, por ejemplo, que las víctimas del despojo en el Magdalena Medio durante la década de los 80 tendrán que resignarse a perder para siempre sus fincas.
-También se excluye a los miembros de grupos armados que hayan sido víctimas de tortura, retención arbitraria, ejecuciones extrajudiciales, violencia sexual u otras infracciones al DIH. La idea de incluirlos puede resultar extraña para quienes opinan que una ley para las víctimas no debería otorgar beneficios a los victimarios. Sin embargo, no incluirlas es desconocer que, independientemente de que hayan optado por las armas e infringido la ley, estas personas deben ser reparadas si han sido víctimas y el Estado no puede abstenerse de investigar, juzgar y sancionar a los autores de los delitos que ellas padecieron.
Indemnización: un derecho no una transacción
Ante violaciones masivas de los derechos humanos, como las ocurridas en Colombia, los Estados tienen la opción válida y respaldada por el derecho internacional de crear programas de reparación por vía administrativa, que de alguna manera remedien las dificultades de la reparación por vía judicial.
Sin embargo, para que las víctimas se sientan realmente reparadas y de nuevo incluidas en un orden social justo, estos programas no deben limitarse a la entrega de una suma de dinero.
Y esto es justamente lo que hace el programa de indemnizaciones que crea la ley, con un agravante: entregará más dinero a las víctimas que firmen un "contrato de transacción" con el Estado. Este contrato implica que la víctima recibirá más dinero a cambio de renunciar a su derecho de acceder a la justicia para buscar una compensación que responda a un peritaje de los daños y perjuicios causados y probados. Las víctimas podrían no firmarlo, pero recibirían menos dinero.
Si se tiene en cuenta la posición de vulnerabilidad que suelen tener las víctimas, sumada a su pobreza, que en muchos casos llega a ser extrema, no es difícil suponer que la mayoría aceptará firmar aquel contrato. La víctima no está en una posición de igualdad frente al Estado, como deben estarlo las partes que resuelven firmar cualquier tipo de contrato.
Resulta entonces contradictorio que en lugar de buscar figuras que logren la restitución inmediata de los derechos de las víctimas, el legislador esté ideando fórmulas para hacer que las víctimas renuncien a derechos que son irrenunciables y que no pueden ser objeto de transacción, bajo ninguna circunstancia.
Dos argumentos falaces
Quienes defienden el contrato de transacción argumentan dos cosas. Por un lado, que este no es una imposición sino una opción que se abre a las víctimas. Por otro lado, que de no incluirse esta figura habría una especie de "avalancha" de demandas contra el Estado, que lo llevarían a la quiebra. Ni lo uno, ni lo otro.
-En primer lugar, la "opción" que se deja a las víctimas es ilusoria, como hemos visto. Y quienes no lo firmen, aunque formalmente tengan abierta la vía judicial, encontrarán otros obstáculos:
(1) Cuando no se conoce el victimario, o cuando éste no tenga cómo pagar la indemnización, es decir, cuando sea el Estado quien subsidiariamente deba reparar, el proyecto estipula que el valor de la indemnización sea aquel que se utiliza para la reparación administrativa. O sea que estas víctimas no ganan nada con acudir ante los jueces.
(2) La situación es peor para las víctimas a quienes se les hayan restituido tierras, además de haber recibido indemnización administrativa, pues en caso de no firmar el contrato de transacción, cuando acudan a los jueces se les descontará tanto el valor de la indemnización administrativa como el valor del predio restituido. Esta medida desconoce que el derecho a la compensación y a la restitución son dos componentes distintos y complementarios de la reparación.
Las disposiciones anteriores restan incentivos para que las víctimas acudan a la justicia, ya no sólo en búsqueda de la reparación, sino incluso en búsqueda de la investigación y sanción de los crímenes cometidos contra ellas. Esta situación puede ser crítica respecto, por ejemplo, de la violencia sexual, pues sus víctimas, muchas de ellas en extrema pobreza, podrían renunciar a presentar su caso ante los jueces.
-En segundo lugar, resulta equivocado suponer que el contrato de transacción es la vía más adecuada para proteger el presupuesto del Estado:
- Primero porque la viabilidad fiscal de la ley y la reparación de las víctimas no dependen tanto de la existencia de recursos, como de la reordenación de prioridades en el gasto.
- Segundo, porque las víctimas de violaciones de los derechos humanos no son las únicas demandantes potenciales; existen múltiples causales y pleitos millonarios contra el fisco.
- Y tercero, porque aun cuando se deje abierta la vía judicial, no todas las víctimas demandarían al Estado. De hecho, el proyecto de crear un programa masivo para reparar a las víctimas se debe, entre otras cosas, a que la mayoría de víctimas del conflicto colombiano no han acudido a la vía judicial en busca de reparación. Distintas causas, como el temor, el desconocimiento de los procedimientos judiciales, la carencia de recursos para sufragar los costos de representación y de litigio, el deseo de no revivir memorias dolorosas en juicios cuyo resultado es incierto, han hecho que las víctimas se abstengan de acudir ante los jueces para buscar una reparación integral. De ahí la importancia de diseñar programas administrativos de reparaciones que vayan a la par de medidas que incentiven el acceso a la justicia.
Min-defensa, arte y parte
La inclusión de víctimas de agentes estatales como beneficiarias de la ley ha sido objeto de intensos debates. El proyecto de ley que cursó durante el gobierno de Uribe negaba a estas personas su derecho a la reparación. El proyecto actual subsana esta injusticia al incluir de manera general a las víctimas de violaciones de derechos humanos e infracciones al DIH.
Sin embargo en la ponencia para último debate en la plenaria de Senado se incluyó un mecanismo de revisión de las solicitudes de indemnización presentadas por las víctimas. La Procuraduría, la Defensoría y el Ministerio de Defensa podrán someter las solicitudes de indemnización a un comité que las revisaría. Los criterios para esta revisión serán definidos en el reglamento de la ley.
Esta atribución es incongruente con las funciones propias del Ministerio de Defensa, que consisten en diseñar y ejecutar las políticas de defensa nacional. Para una víctima del Estado, en particular del Ejército o de la Policía, el hecho de someter su solicitud a revisión del propio Ministerio de Defensa podría significar un menoscabo en la garantía de imparcialidad a la cual tiene derecho.
Ojalá las consideraciones anteriores ayuden a que el Congreso expida una ley que no sólo por su nombre, sino por su contenido, sea una ley realmente pensada y elaborada para las víctimas.
* Antropóloga de la Universidad Nacional. Directora adjunta del Centro Internacional para la Justicia Transicional (ICTJ) y coordinadora del Área de Políticas Públicas de la misma institución.
** Abogada especialista en Derecho Constitucional de la Universidad Nacional, investigadora del área de Políticas Públicas del ICTJ.
Nota de pie de página
Comentarios (0)
-
Para poder comentar debes haber ingresado.
Si no tienes cuenta puedes abrirla en muy poco tiempo, te invitamos a hacer parte de nuestra comunidad:
Registrarme
Blog de Razón Pública
Entradas Antiguas
-
Fuero militar: la guerra preventiva, adentro y afuera
Dic. 18, 2012
-
Reforma tributaria: carta abierta al presidente Santos
Dic. 17, 2012
-
Un extraño híbrido: ¿un parque minero en Santurbán?
Dic. 13, 2012
-
El ELN: una guerrilla distinta en el mismo conflicto
Dic. 11, 2012
-
Un país grande no siempre en un gran país
Dic. 3, 2012
-
Cese unilateral y conversaciones en la Habana
Nov. 27, 2012
-
El fallo sobre San Andrés: las fronteras del debate
Nov. 26, 2012
-
Reelegir al Procurador: un retroceso para la democracia
Nov. 20, 2012
-
Drama en Santa Rosa de Osos: la banalidad del mal
Nov. 19, 2012
-
Más Familias en Acción
Nov. 15, 2012
-
El modelo económico de las FARC
Nov. 14, 2012
-
La “Unidad Nacional” a la hora de la Habana.
Nov. 13, 2012
-
El paro judicial: malas razones
Nov. 7, 2012
-
La ambigua reforma a “Justicia y Paz”
Nov. 5, 2012
-
Regular la profesión de politólogo: mala idea
Nov. 2, 2012
-
El paro judicial: al derecho y al revés
Nov. 1, 2012
-
Santos versus Petro, o Bogotá en la encrucijada
Oct. 29, 2012
-
¿Es ética la eutanasia?
Oct. 23, 2012
-
El camino de la paz: Oslo: ¿Un comienzo amargo?
Oct. 22, 2012
-
El camino de la paz. Las enseñanzas de América Central
Oct. 16, 2012
-
Diálogos en Oslo: Una oportunidad única e irrepetible
Oct. 15, 2012
-
Indígenas en el Cauca: negociaciones en medio del terror
Oct. 12, 2012
-
La encuesta de movilidad
Oct. 5, 2012
-
Seguro de desempleo: ¿llegó la hora?
Oct. 4, 2012
-
Narcotráfico y fútbol en Colombia: pasado y presente
Oct. 3, 2012
-
Santos ante la ONU: discurso, conflicto y ambigüedad
Oct. 2, 2012
-
Aborto, pluralismo y política criminal
Oct. 1, 2012
-
Medios: la hora de la verdad
Sept. 26, 2012
-
La rectificación del procurador
Sept. 25, 2012
-
El camino de la paz El momento de la verdad
Sept. 24, 2012
-
La nueva marca país: respuesta sin pregunta
Sept. 21, 2012
-
Procurador no habemus
Sept. 20, 2012
-
El camino de la paz: Harina de otra moral
Sept. 19, 2012
-
El camino de la paz: Valorar las experiencias pasadas
Sept. 18, 2012
-
Nuevo ministro de salud: nada se puede cambiar
Sept. 14, 2012
-
Educación: el segundo tiempo
Sept. 13, 2012
-
Camino de la paz Los dos mayores riesgos
Sept. 12, 2012
-
¿Paz a la vista?
Sept. 11, 2012
-
Camino de la paz El Acuerdo
Sept. 10, 2012
-
Locomotora minera: sin novedad en el frente
Sept. 7, 2012
-
Estados Unidos: la convención Republicana
Sept. 6, 2012
-
El pasado reciente está en Ralito, no en El Caguán
Sept. 5, 2012
-
Claves para una negociación exitosa
Sept. 4, 2012
-
¿Camino de Oslo y de La Habana?
Sept. 3, 2012
-
El debate sobre Reichel-Dolmatoff: más allá del mito
Ago. 31, 2012
-
El caso de Santoyo: ¿falta “El Uno”?
Ago. 28, 2012
-
Remezón ministerial: segundo tiempo político
Ago. 27, 2012
-
Sigifredo López, el magistrado y el fiscal
Ago. 22, 2012
-
El asilo de Assange y el orden internacional
Ago. 21, 2012
-
¿En qué andan los partidos políticos?
Ago. 20, 2012
-
Breve historia de Colombia
Ago. 16, 2012
-
Londres 2012: lo que está detrás del éxito
Ago. 13, 2012
-
Dos años de Santos: la política, o el maleficio de Uribe
Ago. 10, 2012
-
Dos años de Santos: ¿Prosperidad para “todos”?
Ago. 8, 2012
-
¿Cuánta tierra consume la minería?
Julio 26, 2012
-
El Congreso: balance del período legislativo
Julio 24, 2012
-
Colombia 2012: frente al espejo del Cauca
Julio 20, 2012
-
Cómo ganar la paz en el Cauca
Julio 18, 2012
-
Si todos fuéramos Toribío
Julio 16, 2012
-
Crisis de la salud: cirugía cosmética
Julio 11, 2012
-
Los medios y la captura de “Fritanga”: un falso dilema ético
Julio 10, 2012
-
El sacudón de la reforma a la justicia
Julio 9, 2012
-
Hasta luego, Lugo
Julio 5, 2012
-
Marco jurídico para la paz: calma después del marco
Julio 3, 2012
-
Reforma de la justicia: caricatura y tragedia
Julio 2, 2012
-
SITP: los riesgos de una cierta actitud de gobierno
Junio 29, 2012
-
Reforma a la justicia: Indignados y movilizados
Junio 28, 2012
-
La rebelión de los políticos
Junio 27, 2012
-
Golpes de Estado
Junio 26, 2012
-
¿Freno tardío o lágrimas de cocodrilo?
Junio 25, 2012
-
Rock al Parque: para salir de la adolescencia
Junio 22, 2012
-
Río+ 20: ¿Se reinventará el agua tibia?
Junio 21, 2012
-
El caso Colmenares: una novela mal contada
Junio 20, 2012
-
Gran minería: biografía documentada de un depredador veloz
Junio 15, 2012
-
Marco jurídico para ¿cuál paz?
Junio 13, 2012
-
Violencia contra las mujeres: “…ni con el pétalo de un rosa”
Junio 12, 2012
-
La muerte ronda de noche por el Parque Nacional
Junio 11, 2012
-
Escobar y la ambigüedad del mal
Junio 8, 2012
-
Desarrollo rural y debates incompletos
Junio 6, 2012
-
¿Cuál ‘ruido de sables’?
Junio 5, 2012
-
Uribe en la oposición: el síndrome del twitterazo
Junio 4, 2012
-
La Bogotá Humana es un reto posible
Mayo 24, 2012
-
Una bomba, tres hipótesis y un destino
Mayo 23, 2012
-
Drogas: el confuso debate de la legalización
Mayo 22, 2012
-
Reporteros de guerra: informando desde el infierno
Mayo 21, 2012
-
Cumbres drogadictas
Mayo 16, 2012
-
¿Por qué es tan débil la izquierda colombiana?
Mayo 15, 2012
-
Una reforma política disfrazada de reforma a la justicia
Mayo 14, 2012
-
La reforma política de la reforma a la justicia
Mayo 12, 2012
-
La democracia local en la encrucijada
Mayo 11, 2012
-
Adopción y parejas del mismo sexo: ¿por qué no?
Mayo 8, 2012
-
¿Qué dijeron las víctimas el 9 de abril?
Mayo 4, 2012
-
Pequeña minería en el Chocó
Abril 26, 2012
-
¿En dónde está la guerra, para dónde va la paz?
Abril 24, 2012
-
Justicia penal militar recargada
Abril 23, 2012
-
La extraña democracia en la América de Obama
Abril 17, 2012
-
Cumbre de las Américas: los hechos y los ecos
Abril 16, 2012
-
¿Qué falta para propiciar la paz?
Abril 9, 2012
-
A propósito del Valle del Cauca: se cambia gobernador
Abril 7, 2012
-
La guerra de siempre está de regreso: sorpresa y venganza
Marzo 27, 2012
-
Masa crítica y posibilidades de paz en Colombia
Marzo 26, 2012
-
Tercer Canal de televisión: un calvario jurídico y político
Marzo 16, 2012
-
Entre el liberalismo y la crueldad; a propósito de El Quimbo
Marzo 15, 2012
-
Del síndrome del Caguán a la era Timochenko
Marzo 14, 2012
-
Transmilenio: víctima de su propio éxito
Marzo 12, 2012
-
Carta Abierta al Presidente Santos
Marzo 9, 2012
-
De Washington al Caguán: por qué fallaron las cosas
Marzo 1, 2012
-
Justicia e injusticias: los casos de Plazas y de Támara
Feb. 29, 2012
-
Los fundamentos de un Estado de Paz
Feb. 24, 2012
-
La batalla de Internet
Feb. 23, 2012
-
El intrincado contexto de la VI Cumbre de las Américas
Feb. 22, 2012
-
La justicia militar: un debate mal planteado
Feb. 21, 2012
-
Por qué ningún procurador debería ser reelegido
Feb. 20, 2012
-
Santos y su bipolaridad con las víctimas
Feb. 17, 2012
-
La sentencia contra el Coronel Plazas Vega
Feb. 16, 2012
-
Desempleo: baja la tasa pero siguen los problemas
Feb. 15, 2012
-
Santos y su bipolaridad con las víctimas
Feb. 15, 2012
-
“Si caigo, hablo”: María del Pilar Hurtado
Feb. 14, 2012
-
Santos: No se metan con la paz
Feb. 13, 2012
-
Las reformas en salud, simples retoques.
Feb. 9, 2012
-
Homofobia: el verdadero problema
Feb. 6, 2012
-
En torno a la peatonalización de la Séptima
Feb. 2, 2012
-
El chamán y la lluvia... del etnocentrismo
Ene. 27, 2012
-
El Valle del Cauca tras las elecciones locales.
Ene. 26, 2012
-
Muerte y resurrección de una pasión multimillonaria.
Ene. 25, 2012
-
¿Un neoparamilitarismo insurgente?
Ene. 19, 2012
-
El debate de la droga
Ene. 18, 2012
-
La Nueva Ley de Televisión, o el Síndrome del Comunero
Ene. 16, 2012
-
Lo primero es lo primero: Colombia tiene con qué
Ene. 11, 2012
-
Coyuntura y agenda: el empaque del tiempo que fluye
Ene. 10, 2012
-
Investigados, encarcelados y elegidos
Ene. 9, 2012
-
2011-2012: ¿Qué pueden esperar las víctimas?
Ene. 5, 2012
-
2011: Carta al niño dios
Ene. 4, 2012
-
2011. Uribe y Santos: ¿Tan distintos como dicen?
Dic. 29, 2011
-
2011: alcalde a la cárcel. La herencia de Samuel Moreno
Dic. 21, 2011
-
Álvaro Camacho Guizado: Antídoto contra el olvido
Dic. 20, 2011
-
2011: Las guerras de Álvaro Uribe
Dic. 19, 2011
-
Los diez mandamientos de los pueblos indígenas
Dic. 14, 2011
-
El desordenamiento urbano
Dic. 13, 2011
-
Un deseo llamado…Metro
Dic. 9, 2011
-
Reforma de la Justicia: sin consenso y sin rumbo
Dic. 7, 2011
-
Valenciano o la obsesión por las cabezas de la mafia
Dic. 5, 2011
-
“¡Desmovilícense o los matamos!”
Nov. 10, 2011
-
¿Por fin el principio del fin?
Nov. 9, 2011
-
Las FARC: nacieron derrotadas y pueden descomponerse
Nov. 8, 2011
-
Política: el nuevo mapa
Nov. 7, 2011
-
¿Qué tan cerca están las FARC de negociar?
Nov. 3, 2011
-
Bogotá: Petro y el triunfo del electorado independiente
Oct. 31, 2011
-
Aborto: segundo round
Oct. 24, 2011
-
Tenemos Tratado: ¿y ahora qué sigue?
Oct. 21, 2011
-
Aborto: primer round
Oct. 18, 2011
-
Concejos y concejales: ¿qué son y qué deberían ser?
Oct. 17, 2011
-
Cali: la guerra sucia opaca las propuestas de ciudad
Oct. 14, 2011
-
La nueva guerra
Oct. 13, 2011
-
La Policía al filo de la navaja
Oct. 4, 2011
-
Cuerpos de mujer, territorio de guerra
Oct. 3, 2011
-
Apuesta palestina en claroscuro
Sept. 30, 2011
-
La paz: ¿está llegando el momento?
Sept. 29, 2011
-
En torno a los sucesos de Puerto Gaitán
Sept. 28, 2011
-
Un oficio imposible
Sept. 27, 2011
-
Caleidoscopio
Sept. 26, 2011
-
Luces y sombras en las finanzas de la Capital
Sept. 22, 2011
-
Quindío: muchas sombras, pocas luces
Sept. 21, 2011
-
Minería y medio ambiente en una hora decisiva
Sept. 20, 2011
-
De encuestas y otras miradas: las localidades de Bogotá
Sept. 19, 2011
-
La dimensión humana en la administración penitenciaria
Sept. 16, 2011
-
Armas de fuego en la Cámara de Representantes
Sept. 15, 2011
-
El Problema del Mal
Sept. 13, 2011
-
Estados Unidos diez años después
Sept. 12, 2011
-
Educación superior: los malos pasos
Sept. 9, 2011
-
Brasil 2014: ¿Ya fracasamos otra vez?
Sept. 2, 2011
-
Anatomía de la crisis
Ago. 30, 2011
-
¿Control a un movimiento juvenil desautorizado?
Ago. 29, 2011
-
La consulta previa: el para qué y los riesgos
Ago. 26, 2011
-
¿Exactamente qué es la corrupción?
Ago. 25, 2011
-
Dos décadas de una Constitución sitiada por todos lados
Ago. 16, 2011
-
Me siento agredida, pero optimista
Ago. 15, 2011
-
En economía: neoliberalismo con remordimientos
Ago. 11, 2011
-
Valle del Cauca: la punta del iceberg
Ago. 10, 2011
-
Mockus y los viejos verdes
Ago. 4, 2011
-
Cinco tesis contra la mitomanía constitucional
Ago. 3, 2011
-
Sobre la guerra o la paz: se reabrió el debate
Ago. 2, 2011
-
Recontramano negra
Julio 29, 2011
-
Estado, Constitución y Geografía
Julio 27, 2011
-
Mundial Sub 20: ¿Una fiesta sin motivos para celebrar?
Julio 26, 2011
-
El matrimonio igualitario y la sociedad que deseamos
Julio 25, 2011
-
Bogotá: cuatro problemas de fondo, y las campañas no hablan
Julio 20, 2011
-
Crece la audiencia en salud
Julio 19, 2011
-
Ley de Víctimas: Más allá del texto, he aquí el contexto
Julio 15, 2011
-
El Rock y nosotros que lo queremos tanto
Julio 14, 2011
-
Carta abierta a Alfonso Cano
Julio 12, 2011
-
Tres años de Razón Pública
Julio 11, 2011
-
Drogas en 2011: Tendencias y reflexiones
Julio 8, 2011
-
Pueblos indígenas, ciudadanos de segunda
Julio 7, 2011
-
River Plate y nosotros: relato de un descenso social
Julio 6, 2011
-
Indignados
Julio 5, 2011
-
Saludcoop: ¿crisis de valores o crisis del modelo solidario?
Junio 29, 2011
-
Población LGBT: Hacerse visible es existir
Junio 27, 2011
-
Calentamiento global: una verdad incómoda
Junio 20, 2011
-
El cisma verde y el “abuso de las virtudes”
Junio 16, 2011
-
Niña Blanca, Niña Negra
Junio 15, 2011
-
Hay problemas de fondo y de proceso
Junio 14, 2011
-
Lo que va del dicho al hecho
Junio 13, 2011
-
Perú: entre la esperanza y la incertidumbre
Junio 8, 2011
-
El graffiti y la piel de nuestras ciudades
Junio 6, 2011
-
Éxitos y debilidades de la Constitución de 1991
Mayo 24, 2011
-
Santos, Uribe y el conflicto interno
Mayo 23, 2011
-
Los peligros de la Ley: entre la ambigüedad y el control
Mayo 19, 2011
-
1991-2011: Veinte años de la Constitución
Mayo 16, 2011
-
La ley de víctimas: preguntas pendientes
Mayo 13, 2011
-
Políticas públicas, debates sin solución
Mayo 10, 2011
-
Un desastre más humano que natural
Mayo 5, 2011
-
¿Se están derritiendo las montañas?
Mayo 4, 2011
-
El Cartel de las EPS: una larga y triste historia
Mayo 3, 2011
-
La ley del fútbol: se pronostican tormentas
Mayo 2, 2011
-
Pluralismo y laicidad
Abril 29, 2011
-
Sostenibilidad fiscal: mucho ruido y pocas nueces
Abril 28, 2011
-
Petróleo en San Andrés: dos modelos enfrentados
Abril 27, 2011
-
Asesinatos de jóvenes raperos en Medellín
Abril 25, 2011
-
Elección presidencial en Perú: ¿una situación límite?
Abril 22, 2011
-
TLC sin dumping social
Abril 21, 2011
-
El petróleo por la nubes...pero igual la gasolina
Abril 20, 2011
-
Educación superior para pobres
Abril 19, 2011
-
Asesinatos por prejuicio: el caso de la población LGBT
Abril 18, 2011
-
Misoprostol: ¿"la píldora del aborto"?
Abril 14, 2011
-
Montes de María: el poder de la tierra
Abril 8, 2011
-
Bogotá: ¿Se está acabando el milagro? (II)
Abril 6, 2011
-
El fútbol en Colombia: se vive como se juega
Abril 4, 2011
-
La juez asesinada: ¿quién le teme a la justicia?
Abril 1, 2011
-
¿Se está acabando el milagro? (I)
Marzo 31, 2011
-
Obama en América Latina: en busca del tiempo perdido
Marzo 30, 2011
-
Colombia quedó por fuera
Marzo 29, 2011
-
Minería en los páramos: el agua vale más que el oro
Marzo 28, 2011
-
Sin recursos públicos no hay calidad ni hay investigación
Marzo 24, 2011
-
Las familias colombianas: no hay un modelo único
Marzo 21, 2011
-
San Turbán: en vos confiamos
Marzo 17, 2011
-
¿De dónde van a salir los dos millones de empleos?
Marzo 16, 2011
-
Japón: amenaza nuclear, amenaza climática
Marzo 15, 2011
-
Bogotá o la crisis del continuismo (II)
Marzo 14, 2011
-
Paramilitarismo: la amenaza sigue viva
Marzo 11, 2011
-
¿Para dónde va la Unidad Nacional?
Marzo 9, 2011
-
El teatro de las violencias banales
Marzo 8, 2011
-
Colombia: al gobierno se le acaba la luna de miel
Feb. 28, 2011
-
La inútil extradición
Feb. 25, 2011
-
El fútbol colombiano en su laberinto
Feb. 24, 2011
-
Carteles de la droga: de Medellín a Sinaloa
Feb. 23, 2011
-
¡Alto: prohibido mascar coca!
Feb. 22, 2011
-
¿Algo nuevo en WikiLeaks?
Feb. 21, 2011
-
Sostenibilidad e Institucionalidad fiscal
Feb. 16, 2011
-
Una historia que debe contarse de nuevo
Feb. 15, 2011
-
Liberación de los rehenes ¿Un final o un comienzo?
Feb. 14, 2011
-
Lecciones ambientales de la ola invernal
Feb. 11, 2011
-
Egipto, o las posibilidades democráticas del Islam
Feb. 10, 2011
-
Fuero militar y control de reclusos uniformados
Feb. 9, 2011
-
Sucedió así en el Hay Festival
Feb. 8, 2011
-
Las liberaciones ahora. ¿Negociación en perspectiva?
Feb. 7, 2011
-
La nueva ley de salud: ¿más de lo mismo?
Feb. 4, 2011
-
Ciudades sin ciudadanos
Feb. 3, 2011
-
La emergencia invernal: ¿servirán estas políticas?
Ene. 31, 2011
-
El SENA: de la demagogia a la formación profesional
Ene. 27, 2011
-
La extrema década del clima
Ene. 25, 2011
-
Minería en el Páramo de Santurbán: ¡No viable!
Ene. 24, 2011
-
Locomotora minera… sin rieles
Ene. 21, 2011
-
Yo te manoseo
Ene. 20, 2011
-
Balance para una paz esquiva
Ene. 14, 2011
-
La reforma política: ¿diablos haciendo hostias?
Ene. 13, 2011
-
Ley de víctimas: lavar la mala fe en el despojo
Dic. 24, 2010
-
Más sobre regalías
Dic. 23, 2010
-
Páramo de Santurbán: El agua o el oro
Dic. 22, 2010
-
El año de Santos
Dic. 20, 2010
-
Innovación: necesitamos una estrategia de largo plazo
Dic. 17, 2010
-
Can’t-cún: una victoria pírrica
Dic. 16, 2010
-
Una emergencia plenamente justificada
Dic. 15, 2010
-
El Twitter envenenado
Dic. 14, 2010
-
Wikileaks: Una mirada al interior del imperio
Dic. 10, 2010
-
Víctimas: el debate que nos falta
Dic. 6, 2010
-
¿El Tío Sam al desnudo?
Dic. 6, 2010
-
Tragedia invernal: ¿lluvia o indolencia?
Dic. 2, 2010
-
La reforma tributaria que se viene
Dic. 2, 2010
-
¿Asilo o interferencia con la justicia?
Nov. 29, 2010
-
La Oportunidad de Brasil
Nov. 26, 2010
-
Santos, la política exterior y las tareas pendientes
Nov. 25, 2010
-
Las regalías son de las regiones
Nov. 23, 2010
-
Mapiripán: los campesinos siguen en el limbo
Nov. 22, 2010
-
La crueldad
Nov. 19, 2010
-
La elección del Fiscal: un enredo que pudo evitarse
Nov. 18, 2010
-
El reencuentro entre Colombia y Venezuela
Nov. 17, 2010
-
De Uribe a la unidad nacional
Nov. 15, 2010
-
INCODER: el otro collar de perlas finas
Nov. 12, 2010
-
La elección del fiscal
Nov. 11, 2010
-
El más y el menos de la bonanza minera
Nov. 9, 2010
-
SENA, es el momento de retomar su rumbo
Nov. 8, 2010
-
En sus propias palabras
Nov. 3, 2010
-
Chávez, ¿el hombre nuclear?
Oct. 29, 2010
-
Lo peor de nosotros: un perfil psicosocial
Oct. 26, 2010
-
Oposición en tiempos de unidad nacional
Oct. 26, 2010
-
Regalías, a propósito de un despropósito
Oct. 24, 2010
-
Jojoy y el que le sigue: ¿sólo queda la violencia?
Oct. 22, 2010
-
Un Nobel para los Simpsons
Oct. 20, 2010
-
Mineros, el maquillaje del desastre
Oct. 19, 2010
-
Ley de tierras: expectativas y oportunidades
Oct. 19, 2010
Contenido Destacado
-
1
Conozca la agenda legislativa en materia de género.
Reportaje 2013-05-14 14:40:20
-
2
Conozca la agenda legislativa en materia de género
Reportaje 2013-05-07 14:22:23
-
3
"En Colombia somos 120 grupos indígenas que deberíamos tener representación en el Congreso": senador Avirama
Reportaje 2013-05-07 00:00:00
-
4
Cambiemos las 'zorras' por la dignidad
Blog 2013-05-06 21:59:17
-
5
Matrimonio igualitario: posturas y perspectivas para un debate inconcluso
Reportaje 2013-05-03 14:12:31
