Universidad de los Andes

¿Ya haces parte? ingresa si no registrate en nuestra comunidad

¿Ya te encuentras registrado?

También puedes ingresar con otra identificación

Elige de las opciones de abajo, con cual deseas ingresar a CongresoVisible.org. Actualmente soportamos Google Accounts, Facebook y Twitter!

O regístrate en CongresoVisible.org

También puedes registrarte en CongresoVisible.org y obtener tu cuenta.

Registrarme
Jul 2010 06

Opinión sobre el “gran acuerdo de unidad nacional” y las perspectivas de oposición en Colombia III

Andrés Felipe Jacobo y Christian Benito, miembros del equipo de Congreso Visible, realizaron una entrevista a Luis Javier Orjuela, Ph.D. en Ciencia Política de la Universidad de Florida y profesor de teoría política y social de la Universidad de los Andes, sobre el significado del “gran acuerdo de unidad nacional”, la adhesión de algunos miembros del Partido Liberal al gobierno de Santos y las perspectivas de oposición en Colombia. La entrevista será presentada en tres secciones. A continuación la tercera sección de la entrevista.     

"El acuerdo de unidad nacional y las tareas de la oposición"

C.V: Finalmente, teniendo en cuenta las divisiones al interior del Partido Liberal mencionadas en la segunda sección de la entrevista, pero también las divisiones en la izquierda representada por el Polo, ¿Cuáles cree que pueden ser las perspectivas de oposición en el país?

L.J.O: Yo creo que Colombia necesita un fuerte partido de gobierno, lo cual se tuvo en los últimos ocho años, pero también un fuerte partido de oposición. Yo creo que, como dice Carl Schmitt, la política se puede definir por oposiciones. Una oposición en el pensamiento de Carl Schmitt es la oposición de amigo-enemigo, pero otra oposición importante en la política se da entre el partido de gobierno y el partido de oposición. Yo creo que en Colombia, a pesar de que ha habido intentos de oposición, y a pesar de que en los últimos ocho años ese sector moderno y menos clientelista del Partido Liberal ha procurado hacer oposición al gobierno (lo cual explica en parte la baja votación obtenida por Pardo), estamos huérfanos de una oposición fuerte, de una oposición seria y de una oposición programática.

Hubo también oposición dentro del Polo, pero el Polo tiene en su interior una serie de divisiones que dificultan esa oposición. Hay un sector de centro izquierda, de izquierda democrática, que está liderado por gente como Petro, Gaviria o Robledo. Hay también una izquierda que juega al clientelismo liderada, entre otros, por personas como Dussán. Y finalmente, existe dentro del Polo un sector que no le juega a la democracia sino que apoya la lucha armada. Entonces, dada esa división interna del Polo, este no tiene las condiciones necesarias para hacer una oposición fuerte, consolidada y programática.

C.V: ¿Dónde pueden ubicarse entonces las perspectivas de oposición?

L.J.O: Lo anterior nos permite decir que ambos partidos, el Liberal y el Polo, por efectos de esa división entre un sector moderno y otro de carácter clientelista, no pueden hacer una oposición eficaz. La otra posibilidad de una oposición es el espacio que hoy están llenando el Partido Verde y los “cuatro tenores”. Yo creo que el Partido Verde, que está en formación, y que por lo tanto no se sabe qué forma va a adoptar en el futuro, está llenando en Colombia un vacío que ese sector de opinión buscó concientemente y fortaleció por lo menos en la primera vuelta. Con la expresión “llenar ese vacío” me refiero a las nuevas generaciones que crecieron en el pos Frente Nacional y que no se identifican con una sociedad agraria y tradicional cuyos valores representó Uribe; me refiero a una generaciones que no se ven representadas en el bipartidismo tradicional, que tienen ideas modernas (y hasta cierto punto de izquierda moderada) pero que no se ven representadas tampoco en el Polo. En ese sentido, se podría hablar de una nueva izquierda que no tiene espacio en Colombia, si entendemos por vieja izquierda una izquierda de orientación marxista-leninista y por nueva izquierda una izquierda más posmoderna, que tiene que ver más bien con lo que se ha dado por llamar biopolítica, identidades, cuestiones de género, ambientales, sexuales, etc. Entonces, creo que este sector de opinión e interés es el que explica en cierta medida el triunfo del Partido Verde en la primera vuelta y que se mantuvo fiel, e incluso creció un poco en la segunda vuelta. Este es un tercer sector que podría hacer oposición, pero que aún le falta consolidación, estructuración y organicidad.

Vemos, por lo tanto, que hay en Colombia un espacio para una oposición fuerte, pero que esa oposición tiene limitaciones internas y estructurales para ser sólida y eficaz. En ese sentido, me parece que Santos, justamente viendo estas limitaciones, encuentra un terreno abonado para fortalecer su propuesta de un gobierno de unidad nacional. Esa idea de un gobierno de unidad nacional no encuentra un contrapeso en este espacio de oposición que está fragmentado y en formación y a su vez divido internamente. Sin embargo creo, a pesar de que lo veo así, que ese espacio va a hacer en Colombia cierta oposición. De hecho, Antanas lo dijo. A mí me parece que se interpretó mal el discurso de Antanas cuando reconoció el triunfo de Santos. Muchos sectores se apresuraron a decir: “Mockus no dijo que va a hacer oposición”. Obviamente no usó esa palabra, pero sí es claro que dijo que va a apoyar aquello que le parezca digno de apoyo y va a ser crítico frente  a aquello que deba ser criticable, y me parece que eso es una declaración evidente de que va a hacer oposición en aquellos aspectos que sea necesario hacerla. Creo entonces que va  a haber un espacio de oposición en Colombia en la medida en que, de todas maneras, el gobierno de unidad nacional de Santos no va a dar cabida a las aspiraciones y visiones del mundo de las nuevas generaciones que crecieron en el pos Frente Nacional.

C.V: ¿Qué tareas específicas enfrenta la oposición?

L.J.O: En primer lugar, es necesario tener en cuenta que por más que Santos quiera darle importancia a la cuestión social, ese es un problema tremendamente difícil de solucionar en Colombia, porque tiene causas estructurales y porque requeriría un apoyo político muy fuerte y muy decidido de las élites y de las clases políticas tradicionales que no se lo van a dar precisamente porque parte de la cuestión social tiene que ver con solucionar el problema agrario de distribución de la tierra y la riqueza. Entonces, si bien Santos va a solucionar de alguna manera una parte del problema social, por ejemplo la cuestión de la salud, y a pesar de que él claramente ha dicho que ve en el sector agrario colombiano la posibilidad de un desarrollo económico a futuro, para poder desarrollar productivamente el sector rural colombiano hay que tocar intereses políticos y económicos tradicionales que son difíciles de tocar. En Colombia, para poder convertir el agro en motor del desarrollo, se necesitaría hacer una redistribución de la tierra y elevar su productividad, pues gran parte de los terratenientes colombianos la dedican a una ganadería extensiva que agrega poco valor y que tiene poco desarrollo tecnológico. Por lo tanto, la propiedad agraria tendría que tributar mucho más e incrementar su productividad. Los subsidios agrarios habría que orientarlos mucho más al campesino medio y al campesino pobre para convertirlos en campesinos modernos, en campesinos industrializados, y hacer eso enfrentaría mucha resistencia.

Por otro lado, gran parte de los recursos que requeriría el gobierno para desarrollar el campo y para hacer un programa de desarrollo social en Colombia los está esperando del sector primario, sobre todo del sector minero y del petróleo. Y es claro que en el mundo, con la elevada de los precios del petróleo y otros factores, la minería podría generarle al país buenos recursos. Pero esas son condiciones que pueden cambiar. Hoy el precio del petróleo está alto por razones políticas e internacionales, pero los precios de los productos básicos mineros y petroleros pueden caer de un momento a otro, lo cual significa un problema para el gobierno.

Además (y este es un segundo factor difícil de manejar), obtener los recursos del sector extractivo requeriría una reforma constitucional para modificar las normas que rigen las regalías, y dado que, de todas maneras, esas regalías tienen que ver con élites políticas locales representadas en el congreso, va a ser muy difícil maniobrar para lograr la modificación del sistema actual de  redistribución de las regalías del sector extractivo, así la mayoría de las bancadas del congreso sea afín al gobierno. Una cosa es tener esas mayorías para pasar proyectos de gobierno que no toquen directamente intereses de reproducción de las élites políticas regionales y otra cosa es tratar de llevar a cabo proyectos que necesariamente van a tocar aspectos cuya modificación afectaría la reproducción regional de las élites políticas tradicionales representadas en el congreso. Entonces, dadas esas dificultades de financiación de un proyecto con énfasis socioeconómico del gobierno, y dado que, en segundo lugar, gran parte del problema socioeconómico del país tiene que ver con la reforma de elementos como la redistribución de la riqueza y la tierra en el campo, entonces el gobierno no va a poder implementar a fondo un proyecto de desarrollo socioeconómico en Colombia, como los sectores más vulnerables lo requerirían. Aquí va a haber entonces un espacio para hacer oposición.

Y finalmente, para terminar, otra de las tareas importantes para una posición en Colombia es contribuir a la liberalización del país, o dicho más específicamente, contribuir a volver a ganar el espacio del poco liberalismo y de la poca modernidad que había habido en Colombia y que se redujo con los ocho años del gobierno de Uribe. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que con los ocho años del gobierno de Uribe no sólo se le propusieron a la sociedad colombiana, que es mayoritariamente urbana y moderna, valores de tipo tradicional de una sociedad agraria; no sólo se cerró el espacio para la opinión crítica; no sólo se eliminó, prácticamente, el imperio de la ley en Colombia, sino que además, se intento acabar, y casi se logra, con la división de poderes y con el principio de la legalidad de las actuaciones del Estado, principios centrales de una política liberal moderna. Por eso, la tarea que tendría hoy una oposición al gobierno y una tarea que tendría cualquier partido político alternativo sería la de expandir en Colombia el liberalismo, o más claramente, recuperar el espacio del poco liberalismo que se había ganado durante décadas de desarrollo político.

Creo que una oposición en Colombia tiene que velar por el desarrollo y fortalecimiento de la separación de los tres poderes, especialmente por la independencia de la justicia; tiene que introducir el principio de legalidad en las actuaciones del Estado (y precisamente, el principal pilar de la campaña de Mockus era recuperar la legalidad en Colombia); y tiene que aclimatar la tolerancia y el respeto por la diversidad, especialmente el respeto por la opinión distinta y critica. Sin esos elementos no puede haber en Colombia actores políticos modernos, sociedad moderna. Sin esos elementos no puede haber sujetos autónomos y por lo tanto responsables y críticos frente a la sociedad. Entonces, la recuperación de esos principios liberales, es una de las tareas importantes para la oposición en Colombia. Esto, sobre todo, teniendo en cuenta no sólo el cierre del liberalismo causado por los ocho años de gobierno de Uribe, sino también el hecho de que muchos analistas de la política colombiana y muchos historiadores como Marco Palacios, han señalado que ha habido un (des)encuentro histórico de los colombianos con el liberalismo.

 

 

Tags: Congreso Congreso Visible Juan Manuel Santos Liberalismo Luis Javier Orjuela Mockus Oposición Partido Liberal Partido Verde Partidos políticos Acuerdo de unidad nacional Campaña Álvaro Uribe



Comentarios (1)

  • Marce Escandon Vega

    Marce Escandon Vega:

    Estoy de acuerdo con la importancia de consolidar una oposición fuerte en nuestro país, como en cualquier democracia del mundo. Sin embargo, yo soy un poco más escéptica frente a la idea de un Partido Verde "llenando ese vacío".

    julio 7, 2010 Spam Abuso Eliminar

Reportajes

por

Equipo Congreso Visible

347 Posts    

Reportajes del equipo Congreso Visible

Entradas Antiguas