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Ene 2012 12

Que en el 2012 no se repita la misma historia.

Sin lugar a dudas el desfalco de los recursos públicos a través de diferentes medios fue noticia en el 2011.

Mientras en muchos lugares del país existen inconvenientes por falta de dinero para atender las necesidades más apremiantes de los colombianos en salud, educación, recreación, vivienda y demás. En entidades del Estado durante el 2011 se descubrieron el desvió de recursos públicos. Casos como el de la DIAN, en donde sus principales protagonistas eran funcionarios de la misma entidad, y que sin escrúpulo alguno adelantaron desfalcos millonarios en busca de su propio bienestar, es una muestra de los millonarios desvíos de dinero durante el 2011.

En las investigaciones realizadas durante este caso se estimó que el desfalco de dinero alcanzaba los 3 billones de pesos, suma bastante considerable, la cual hubiera podido ser destinada de mejor manera, más que en los deseos personales de unos cuantos.

Pero quizás, uno de los hechos que generó mayor desconcierto en los colombianos, fue el de las contrataciones públicas y las diversas modalidades de robar al Estado, que se han generado a su alrededor. Los carruseles de la contratación en todo el país no solo demostraron la ineficiencia por parte de ciertos funcionarios a la hora de ejecutar el dinero del Estado sino también la falta de visión y ética a la hora de dirigir las entidades del Gobierno.

Hoy por hoy los Colombianos deseamos que otro capítulo como el de los Nule, la prorroga de contratos y millonarias adiciones presupuestales para la culminación de obras, cuyo fin parece inalcanzable, resultado del mal manejo y la corrupción, no se vuelva a repetir y que los gobernantes recién posesionados en todo el país den muestra de transparencia a la hora de dirigir sus regiones, recordando casos como el de la calle 26 en Bogotá y otros más, que reflejan el alto costo de la corrupción cuyos efectos y consecuencias recaen directamente en los ciudadanos.

Pero los escándalos no quedaron ahí, en el 2011 el maltrato contra la mujer también tuvo un capítulo bastante difundido y comentado por todos. Esta vez la opinión publica hizo de las suyas, aprovechando la faena de toda una figura pública, quien con sus actuaciones develó lo que a diario se vive con miles de mujeres y familias del país, que al interior de sus hogares soportan la violencia de quienes más cerca tienen y aman. Solo queda esperar que este nuevo año traiga consigo en todo los colombianos el deseo de erradicar toda forma de violencia y que Colombia logre respirar un ambienten de paz.

Con todo y esto la cobardía de los grupos armados hizo sentir una vez más el rigor de la violencia en todo el país. El asesinato de los cuatro uniformados que permanecían injustamente en cautiverio volvió a recordar la urgencia de dar fin al conflicto, que por años roba la tranquilidad a nuestra nación y que constantemente repudiamos. 2012 deberá ser el año en que Colombia vea el fin de la guerra y que formas viles de quitar la vida como la de los cuatros secuestrados no se repitan bajo ninguna circunstancia.

Por último, las consecuencias del invierno en todo el territorio nacional es otro de los capítulos que esperamos no vuelva a ocurrir y ante lo cual todos los colombianos debemos aportar, haciendo buen uso de los recursos naturales utilizándolos prudentemente y ayudando a quienes se vieron afectados por este hecho. Por otra parte, los nuevos mandatarios, en todo el país, deberán dar muestra de excelente gestión y oportuna planeación, ya que en muchos lugares quedó demostrado, que los efectos del invierno pudieron ser evitados o mitigados si hubiesen existido excelentes políticas de prevención y si los recursos se hubiesen destinado correctamente.

En conclusión hoy por hoy, contamos con experiencias del pasado que deberán servir para no cometer los mismos errores y que serán ejemplo para tomar el camino correcto y actuar bajo los principios del buen gobierno, la transparencia y la Paz. De esta manera deseo que el 2012 sea el año de la verdadera prosperidad en todos los hogares colombianos y que las malas historias que tanto mal han causado no se vuelvan a repetir.

Tags: Senadora Claudia Wilches



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